El directorio del Banco Central aprobó ayer el programa monetario para el próximo año, que prevé un crecimiento del PBI algo más optimista que los datos incluidos en el Presupuesto nacional votado por el Congreso, que fue de 5,1 por ciento.
Para fundamentar este pronóstico, el BCRA no prevé una “disrupción de las condiciones económicas que derive en una situación análoga a la verificada con la profundización de la crisis internacional de 2008”.
Uno de los datos que despertaba mayor incógnita en el programa era la cifra de expansión monetaria. Según lo anunciado ayer, el BCRA prevé un aumento en torno del 26% en la emisión de pesos, cifra que se ubica por debajo del 30% que algunos pronosticaban.
Después de pasar un año con una expansión del M2 (circulante en podere dl público más depósitos a la vista) superior al 30%, que el número para 2012 sea menor hace pensar que habrá menos presión sobre el índice de precios.
En efecto, los directores del Banco Central estiman que la inflación para el año próximo será menor, en parte por el impacto de la crisis global. En línea con lo estimado en el Presupuesto nacional sería de 9,2 por ciento.
“La variación anual del índice de precios implícitos del producto podría ubicarse entre 12% y 17% reflejando, entre otras variables, el efecto de la crisis internacional sobre los precios internacionales y la moderación en la tasa de crecimiento del nivel de actividad observada a partir del segundo semestre de 2011”, indica el estudio.
Para la entidad presidida por Mercedes Marcó del Pont, la incertidumbre asociada a la crisis del endeudamiento soberano en Europa y el riesgo financiero sobre las economías avanzadas no afectan la situación de Brasil o de China, principales socios comerciales de la Argentina.
Por el contrario, el programa monetario, elaborado sobre las variables económicas del Presupuesto 2012 aprobado recientemente por el Congreso, estima que “Brasil mostraría una ligera aceleración en su tasa de crecimiento” el año próximo.
Las importaciones crecerán “aproximadamente 10%” y las exportaciones “se ubicarán en torno al 7%”, según el organismo.
“De este modo, el próximo año persistiría un balance positivo” en el mercado de divisas, al tiempo que se prevé un superávit comercial de 8.900 millones de dólares.
En este marco, el Central anticipa que “continuará interviniendo en el mercado cambiario para moderar la volatilidad del tipo de cambio”, y espera que “las compras netas de la autoridad monetaria alcancen durante el próximo año aproximadamente a 9.000 millones de dólares”.
Además, “el crédito al sector privado continuará mostrando elevadas tasas de incremento, aunque su ritmo de expansión resultará menor al evidenciado durante 2011”, lo que no impedirá sin embargo continuar el proceso de profundización del crédito en pesos.
En este sentido, el programa anticipa que “el aumento de los préstamos al sector privado seguirá como principal factor explicativo de la expansión monetaria (con un aumento proyectado para 2012 cercano a los $80.000 millones), superando el efecto expansivo de las compras de divisas”.
En el plano del equilibrio en el mercado monetario, el Banco Central anticipa que seguirá utilizando operaciones de pase y colocación de LEBAC y de NOBAC como mecanismos de esterilización de los excedentes entre la oferta y la demanda de dinero.
“Durante 2012 se espera que las necesidades de esterilización alcancen aproximadamente al 30% de la expansión prevista por compra de divisas en el mercado cambiario”, sostiene el programa monetario 2012 difundido ayer.

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