Mientras las potencias compiten por devaluar de la mejor forma posible sus monedas, la entidad que dirige Marcó del Pont maniobra para evitar que el dólar siga cayendo. El FMI pide una urgente apreciación de las monedas en los países emergentes.
“Si bien el BCRA debió salir a comprar para que el dólar no siga cayendo, todavía no vemos señales de que esto vaya a ser una tendencia, no se puede analizar en base a lo ocurrido en un día” dijo a LPO el vocero del organismo estatal Eduardo de Simone.
Lo cierto es que las presiones de Estados Unidos, claramente visibles en la reunión anuales del FMI y el Banco Mundial, para que las demás potencias revalúen sus monedas y se olviden de la “libre flotación” parecen no estar dando resultado. Desde la lejana China hasta los vecinos Brasil y Chile se expresa una carrera por ver quien logra devaluar primero y mejor.
Justamente el presidente del banco central de Brasil, Henrique Meirelles, ya había sostenido en Washington que existen “serios desequilibrios cambiarios en el mundo”. Por su parte la titular de Finanzas Christine Lagarde advirtió que lo que ocurre con los tipos cambiarios es “inadecuado e innecesario”.
El economista Ricardo Delgado validad la tesis que desarrolla la intención de Estados Unidos de exportar su inflación. “Al tener clase cuentas corrientes desbalanceadas los países centrales buscan equilibrarse con las economías emergentes superavitarias” explica a LPO.
En cuanto a la situación de la Argentina el titular de Analytica prefiere ser cauto. “En todo este escenario el país toca de oído, básicamente porque no está recibiendo el aluvión de capitales financieros que llegan a Chile y Brasil y que están apreciando sus monedas”.
La llegada de los capitales especulativos a los países emergentes se ve propiciada por la prolongación de la baja tasa de interés en Europa y Japón y la cada vez más evidente negativa de China a apreciar el yuan.
Según el experto los principales problemas de la Argentina en este contexto son la inflación elevada y el peso estancado, factores que atentan directamente contra la competitividad del país. “Lo complicado es que si el BCRA continua realizando operaciones expansivas como la de hoy la inflación seguirá creciendo”.
Desde Washington llegan llamados urgentes para que los países en desarrollo comiencen a apreciar sus monedas. En tanto, desde el Central la negativa es categórica: “lo que pretende el Fondo es que se deje a los mercados hacer, esto subiría automáticamente los costos de productividad y es algo que no se puede permitir” sostiene de Simone. Y agrega: “ha sido un acierto por parte de este Gobierno colocar un encaje del 30% para los capitales especulativos, eso, a pesar de que la Bolsa de Comercio estaba en contra, nos preserva de una llegada masiva de esos capitales financieros”.

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