La mamá de Bauti dijo que al volver al país cortó una película de terror

El niño santiagueño volvió a sonreír y ahora tiene fuerzas para pensar en recuperarse plenamente. “Todos los días rezaba en la capilla de la Medalla Milagrosa, nunca perdí la fe”, dijo Suyen Ferreyra.
A poco de haber sido trasladado desde Francia hacia el Instituto Fleni, luego de haber sufrido una lesión medular mientras se encontraba en el parque Eurodisney, Bautista Riera comienza a mostrar positivos signos en su recuperación. Ayer, Suyen Ferreyra, la mamá del niño, contó cómo fueron sus días en Francia y cómo evoluciona en Buenos Aires, gracias al afecto que recibe diariamente.

“Bautista se encuentra bien en todo lo que respeta a lo que es fuerza moral e interior. Sabemos que el proceso de Bauti es muy lento, que la recuperación va llevar tiempo hasta que llegue a mover todos los miembros. Pero el problema respiratorio que se había despertado en Francia está controlado. Ahora balbucea y se hace entender. Sólo le decimos que tenga paciencia”, explicó Suyen Ferreyra.

El traslado al país, resultó ser uno de los mayores aciertos en la recuperación de Bauti, ya que a tres días de su llegada al Instituto Fleni, el niño volvió a sonreír. Si bien, todos sus seres queridos nunca dejaron de estar pendientes de él a través de las redes sociales, el contacto con ellos avivó aún más sus reacciones.

“El hecho de haber llegado al país lo transformó, es otro chico. Se ríe constantemente, estuvo con sus compañeros... a pesar de estar encerrado en una terapia es otra cosa el estar aquí, cerca de todos. Siento que cortamos una película triste y de terror, y pasamos a estar en el país muy acompañados, y los médicos están totalmente entregados a él”, destacó la mamá del niño.

Duros momentos

Nada es fácil durante los días de internación. Suyen también recordó que hubo momentos en los que Bautista sintió que la adversidad podría vencerlo.

“En un momento lo vimos quebrado, sentía que ya no tenía más fuerza. Ahora está bien y quiere salir a jugar, estar bajo la lluvia y eso es importante en su recuperación”.

Ante toda esta complicada situación, Suyen aseguró que nunca dejó de tener esperanzas y ayudó a su hijo a no bajar los brazos en los peores momentos.

Ahora, mientras Bauti muestra lentamente su mejoría, Suyen aseguró que ya se imagina el futuro del niño.

“En un año me veo acompañándolo de nuevo a jugar al rugby junto a sus amigos”.

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