El directorio de la Corporación, pobladores de ley, concesionarios y comunidades mapuches cruzan acusaciones sobre la venta ilegal de lotes en un verdadero paraíso.
Villa Pehuenia > En el oeste de la provincia, sobre la Cordillera de los Andes, un paraíso virgen y resguardado se convirtió en víctima de una polémica que llegó hasta el Congreso Nacional. Las 113 mil hectáreas que conforman la Corporación Interestadual Pulmarí (CIP) son el eje de un entrecruce de acusaciones y denuncias que implican la venta ilegal de tierras, amenazas y ambiciones financieras.
En Moquehue, localidad que está dentro del territorio de Pulmarí, se venden terrenos de 500 m2 desde 60 mil pesos hasta cifras que rondan los 100 mil dólares a través de inmobiliarias o de forma personal. Esas tierras no tienen escrituras ni títulos porque pertenecen a la CIP y son intransferibles.
Esta situación la denunció el presidente de la CIP, Alberto Moreno, y el auditor del organismo, el ex fiscal Ricardo Mendaña, ante la Fiscalía General de Zapala, que está investigando Marcelo Jofré.
Mientras, los diputados nacionales del MPN Alicia Comelli, José Brillo y Olga Guzmán presentaron ante el Congreso un proyecto de ley para que se disuelva Pulmarí y las 46 mil hectáreas que cedió la provincia le sean reintegradas.
En esa misma lucha están hace años un grupo de pobladores de la zona que se organizaron bajo el nombre de "Coordinación Pulmarí", a cargo de Fernando Müller, con el objetivo de volver al estadío anterior de su conformación. A estos vecinos organizados es que el directorio de Pulmarí acusa del ilícito y, a su vez, son ellos quienes acusan a Moreno por lo mismo. "De lo que él nos está acusando es lo que él está haciendo", señalaron los vecinos.
Organizados
Los pobladores y concesionarios que la integran se organizaron para no pagar los cánones de pasteo desde hace meses. Lo que, según dice la ley, les haría caer su derecho para utilizar la tierra. Moreno señaló que la situación de esas personas dentro de la Corporación está al límite porque "en agosto se les caen las concesiones que tienen y están desesperados".
"Lo que a mí me preocupa es que los funcionarios, gente elegida por el voto, le hayan dicho a los pobladores de ley, gente muy humilde, que no respondan a la Corporación porque así van a obtener los títulos de propiedad y, en realidad, van a perder sus derechos; está previsto en la ley", expresó el presidente de la CIP y ex diputado provincial por el MPN.
Moreno indicó que atrás del proyecto de ley para disolver Pulmarí "hay una pantalla para esconder la venta ilegal de las tierras. Si se disuelve el delito cae en abstracto. ¿Cómo se puede resolver este conflicto si hay intereses involucrados en la venta de tierras? El municipio de Villa Pehuenia avala la venta de estas tierras, hay denuncias hechas. Müller ya tendría que estar preso y es el vocero de estas personas, y lo es porque está protegiendo intereses que de otra forma no se resuelven".
Los pobladores
Müller encabeza un grupo de pobladores de ley que reclaman, desde el inicio de la Corporación -1988-, su disolución. "Lo que proponemos es que vuelva a hacer como era antes, que se reconozcan los derechos de los pobladores y que se comience el proceso de titulación", expresó junto a otros vecinos, quienes señalaron que Pulmarí no cumplió con su cometido de desarrollar productivamente a la zona.
Ellos señalan a Moreno como el provocador de situaciones de conflicto con los pobladores de ley, "a los que obligan a realizar un acuerdo con la CIP donde terminan cediendo parte de sus terrenos para que se termine el conflicto. Luego es él quien da esas tierras cedidas en concesiones irregulares. Y los pobladores de golpe encuentran que en esas tierras que cedieron hay gente trabajando, que no es de la zona y no es concesionaria, pero gente hay", afirmó Müller.
Sin embargo, los pobladores afirman que no tienen miedo "al fantasma del meganegocio" detrás de la disolución de Pulmarí "porque no hay tierras libres, están los pobladores de ley y los concesionarios, que las ocupan hace años".
Müller señaló que hay campos de los pobladores de ley que están siendo concesionados a terceros, sin autorización de los ocupantes y que, el que lleva adelante la empresa, es el directorio de la CIP.
"Acá todo se sabe y se conoce. Se están dando concesiones encubiertas, hay gente que está esperando que le respondan sobre los proyectos productivos que presentó para su parcela pero, si se habla con los vecinos de la zona, se sabe que el responsable del Ejército tiene, junto a Moreno, una concesión cerca de la estancia, que lo manejan con los recursos del Estado y que terminan en la chacra de Moreno en Plottier", señaló.
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