Cuando se iban a conocer el detalle de los balances, patotas ingresaron a la sala y agredieron a dirigentes opositores. Todo culminó con una gresca descomunal en donde no faltaron golpes de puño, patadas y agresiones con elementos contundentes.
Según fuentes allegadas, el clima en la organización liderada por Ramón Sánchez no era de los mejores, ya que desde hace cuatro años el oficialismo -conducido entonces por el ahora concejal Gabriel Romero- se negaba a mostrar balances y efectivizar rendición de cuentas, lo cual caldeaba el ánimo en gran parte de la masa de afiliados que no comulga con el rumbo adoptado por la cúpula dirigencial.
Fuentes internas, la elección del lugar para deliberar -Bolívar al 105- no habría sido otorgada al azar ya que al parecer algunos de los partícipes de la gresca viviría en la cercanías y habría combinado con parte del oficialismo en llevar "las barras" para el acto. Un dato no menor fue la ausencia de un dispositivo de seguridad -público o privado- con el fin de evitar choques entre facciones.
En diálogo con EL LIBERTADOR Walter Gómez, dirigente de la agrupación opositora Roja y Negra, manifestó: "Estaba acordado por unanimidad mostrar los balances y toda la documentación requerida para la rendición de cuentas. Incluso un compañero pidió al presidente de la asamblea que se anexe una solicitud de nuestra agrupación que exige libre acceso a los gastos realizados por la conducción en todos estos años", expresó Gómez quien añadió, "el secretario general (Sánchez) se desdijo de todos los procedimientos establecidos agregando confusión y tensión en la convocatoria. Los números no pudieron ser expuestos y quedó trunca la posibilidad de esclarecer el panorama contable del sindicato", aseguró el dirigente.
CONSECUENCIA. Un trabajador finalizó con un corte en la cabeza. La sangre en su camisa deja constancia del tenso momento que se vivió en la convocatoria.
A medida que la confusión y el nerviosismo crecía, dirigentes opositores aseguraron haber sido amenazados por "grupos de patoteros que no pertenecen a la Aoem". En poco menos de 15 minutos lo que había comenzado como una jornada sin sobresaltos se transformó en un escenario de box.
"Gente mandada por el oficialismo entró a pegarnos. Nosotros no pensábamos retirarnos del lugar lo cual derivó en una batalla campal, incluso a un compañero nuestro le partieron la cabeza con un sillazo", manifestó Gómez.
Con la convocatoria finalizada por incidentes, la Roja y Negra exige que la asamblea se reanude con un amplio dispositivo de seguridad acorde con el delicado momento institucional.
En los próximos días formalizará la denuncia ante la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales (Festramco) y la Confederación de Obreros Municipales (Coema)

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