Basurales y deplorable estado del camino que va al parque eólico

Dentro de lo que se ofrece como una opción turística comodorense, se encuentra la visita al parque eólico Antonio Morán.
Un espacio que puede convertirse en una atracción para quienes jamás han visto los molinos eólicos, aunque funcionen sólo un par. Pero la llegada hasta el cerro Arenales y el espectáculo que ofrece el camino por barrio Laprida es verdaderamente lamentable.

Apenas se sale del barrio, hacia el Oeste, y mientras se abre a la vista un paisaje de verde y antiguas quintas, también aparecen una serie de basurales en crecimiento en unas cavas que parecieran naturales, y que van siendo ‘rellenadas’ por todo tipo de deshechos, ya sea basura domiciliaria y elementos como cocinas, heladeras o antiguos lavarropas.

Esos espacios, verdaderamente lamentables, van creciendo ‘a muy buen ritmo’. Si se tiene en cuenta que hace sólo dos o tres meses atrás apenas se veían algunas bolsas o pequeños recipientes, los que se han acumulado de manera alarmante y parece que van ganando el terreno para convertirse en enormes basurales a cielo abierto.

Por otra parte y lo que debería ser una vía de tránsito cuidada y confiable para los conductores, también se va degradando. Quizás por las lluvias y la erosión lógica. Aunque, queda a la vista, que no ha tenido mucho mantenimiento en el último tiempo.

Los enormes pozos sobre el camino obligan a que en algunos lugares se deba maniobrar para esquivarlos sobre los costados o sea por el campo. Mientras que en otra parte del trayecto hacia el parque, antiguos caños de la actividad petrolera en desuso cruzan la arteria y surgen peligrosamente para el desprevenido conductor.

De esta manera, lo que debería ser un atractivo de la ciudad para ofrecer al turismo, se ve empañado por situaciones que serían de fácil solución, como la erradicación de los basurales existentes y el levantamiento de caños que cruzan la vía de acceso al parque eólico.

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