Un basural no para de crecer frente al barrio Jardín San Luis

El baldío esta a orillas de la ruta 147, en San Luis. En el Juzgado de Faltas dicen que las multas por tirar basura en la calle inician en los $500.
Como otra postal de la ciudad, un nuevo basural crece en la margen de la ruta 147, entre la iglesia de San Pantaleón, frente al barrio Jardín San Luis y a pasos de las antenas de la televisora CTV. Vecinos de toda la ciudad van allí a tirar lo que no les sirve desde de diciembre.

En la actualidad, el baldío no para su expansión, además, detrás hay un barranco que la gente usa con los mismos propósitos. Incluso gracias al efecto del viento, algunos elementos como las bolsas o los papeles viajan hacia el otro lado de la ruta y quedan en la plazoleta que está a la entrada del barrio.

La variedad de desechos que la gente tira es bastante grande y va de hormas de queso crema vencidas, a pedazos de azulejos y ladrillos y trozos de muebles. Además se mezclan con las botellas de agua que los devotos le dejan al pequeño y casero monumento que erigieron en honor al Gauchito Gil.

Cuando El Diario llegó a la zona, encontró a Oscar, que vive de la recolección de residuos reciclables. El hombre confirmó que el basural es relativamente nuevo y que creció rápidamente. Incluso agregó que hubo algunos días en los que no se podía acercar por el fuerte olor a podredumbre que había. "Tiran de todo hasta animales muertos. Algunos se ve que carnean chanchos y tiran los desperdicios aquí", contó. También dijo que presenció episodios en los que la policía multaba a las personas que llevaban basura. "La gente no entiende, hasta se peleaban con los oficiales", recordó.

También lamentó que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, los vecinos siguen dejando su basura. Además dijo que el panorama actual era mucho mejor que el del mes pasado cuando el basural era "una montaña de mugre".

Para el hombre hay más de una razón para que los vecinos lleven sus residuos al predio, además de la falta de consideración. "Lo que pasa es que hay un basural en la ruta 7, pero te cobran por dejar la basura allí", explicó.

A juzgar por las grandes cantidades de productos comestibles en envases industriales, como varios cartones de huevos apilados y dejados a la intemperie, kilos de pan y tortitas, bolsas de porland, pedazos de caños (de plástico y de cemento) y cajas de electrodomésticos; los dueños de los desechos parecieran ser de empresas más que de casas particulares.

Y para agregar más caos al reinante, hubo quienes tuvieron la idea brillante de prender fuego a la basura, tal como lo demuestran las partes ennegrecidas del terreno. Una acción que aumenta el peligro porque el baldío está rodeado de vegetación.

En el juzgado de Faltas, la secretaria del juez Alejandro Ferrari, Marcela Villegas, dijo que las multas por arrojar basura en la vía pública comienzan en los 500 pesos.

Comentá la nota