Basural en la 188: Otro cruce más entre el gobierno y el radicalismo

La UCR presentó una minuta de resolución dirigida al DEM, solicitando saber si ese basural es el proyecto de Caso para una planta de tratamiento de residuos - Y desde el gobierno argumentan que es un predio privado que sólo fue utilizado una vez por los Servicios Urbanos, por una contingencia
Las controversias entre el gobierno local y el radicalismo se suceden prácticamente sin solución de continuidad.

Ahora los cruces se focalizan en un predio aledaño a la ruta nacional 188, en dirección a Obligado (a metros de un hotel alojamiento allí situado), que en un proyecto de resolución dirigido al Ejecutivo los ediles de la UCR definen como "basural clandestino" y sobre el cual solicitan saber si se trata del proyecto del intendente municipal, Martín Caso, respecto de la implementación de una planta de tratamiento de residuos.

Más allá de la chicana -de la más baja estofa política- la inquietud es legítima. En efecto, en ese predio, desde hace algunas semanas, se vienen acumulando desperdicios y, en una ocasión, fueron descargados residuos recolectados por el personal de los Servicios Urbanos de la municipalidad.

Según el gobierno municipal, hay una explicación plausible: se trata de un predio que tiene un dueño particular, que a la sazón sería el mismo propietario del motel aledaño, y que, a los efectos de facilitar el rellenado y el subsiguiente alteado de ese lote, ha instalado un gran cartel donde se aclara que se reciben desperdicios "de todo tipo".

Por ende, desde hace algún tiempo, son muchos los particulares que depositan allí sus residuos domiciliarios. Y de hecho, hoy por hoy lo siguen haciendo.

Pero también utilizó ese lote, por lo menos en un par de ocasiones, el área municipal de los Servicios Urbanos. Esto fue hacia principios del mes pasado, cuando se dieron varios días consecutivos con lluvias y lloviznas. Como el acceso al predio del basural municipal se hacía prácticamente imposible, con camiones cargados, se solicitó autorización para depositar estos residuos en ese bendito lote. Tras lo cual concurrieron máquinas de la municipalidad para emprolijar el predio, dar vuelta la tierra y acomodar los residuos de manera conveniente, ya que anteriormente se depositaban directamente a un par de metros de la ruta, sobre la traza de la alcantarilla allí situada.

Según fuentes oficiales, ese recurso se utilizó en esa única ocasión, y en virtud de las circunstancias que se dieron.

Pero eso, en lo que respecta al depósito de residuos provenientes de la recolección domiciliaria que efectúa diariamente la comuna, ya que lo cierto es que el dueño de ese lote mantiene el cartel donde se acepta la reposición de residuos de cualquier tipo y, por ende, son muchos los vecinos de esta ciudad que allí depositan sus residuos domiciliarios.

Por eso decíamos que, más allá de la tremebunda chicana asestada por los ediles radicales al gobierno municipal, hay un fondo en esta situación que da lugar para la legítima preocupación.

No abrimos juicios de valores ni opinamos sobre lo que un particular haga con un predio de su legítima propiedad. Pero nos parece factible que pueden implementarse soluciones mejores que rellenar y altear un lote sobre la base de la basura domiciliaria. Es que aún no sabemos cómo hacer para liberarnos definitivamente del espeluznante basural a cielo abierto que nos preocupa desde hace ya años, cuando se está generando otro, más allá de que sus dimensiones sean infinitamente menores y por ello más factible de practicar un buen enterramiento de los desechos. Además, claramente esto culminará cuando ese lote cuente con la altura que requiere su propietario, para los fines que sea.

Pero lo que preocupa es el "mientras tanto". Porque, "mientras tanto", tenemos ese nuevo basural, en plena ruta nacional y, como marca la experiencia en estos casos, es fácil iniciar un depósito de basura; el problema es cómo clausurarlo de manera limpia y definitiva.

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