La basura sigue siendo un problema sin resolver

La basura sigue siendo un problema sin resolver
Basurales en varios puntos de la ciudad y la falta de un plan sustentable para el tratado de la basura, hacen de la localidad uno de los distritos que menos piensa en el medio ambiente. Mientras tanto Zárate padece y soporta no sólo sus propios residuos, sino también los de Campana, sin pagar el costo por el daño ambiental que se produce aquí.

Sigue creciendo la cantidad de basurales en la ciudad de Zárate, producto de la falta de conciencia de los vecinos al tirar los residuos en cualquier parte, pero por sobre todo por la falta de trabajo y de compromiso por parte de la municipalidad, de sanear este tipo de basurales que hay en distintos puntos de Zárate.

En la costanera, en las inmediaciones del ex-Colegio Nacional y de la Escuela Nº 5, en Villa Angus, debajo del puente ubicado en Mitre y Justa Lima, y varios sitios más, la problemática se acrecienta.

Es tanta la falta de voluntad del municipio, que días pasados los propios alumnos de la Escuela Nº 5, ubicada entre barrio Alberto, Artesanía y San Jacinto, tuvieron que limpiar la zona, por la falta de respuestas de las autoridades locales.

Pera esta situación que se acrecienta, no es la única problemática que afronta la ciudadanía en la temática medioambiental.

El basural de Concaro sigue funcionando a cielo abierto, lo que produce un alto grado de contaminación para la zona.

Lejos quedaron las promesas del intendente Cáffaro que apostó a un proyecto utópico como era el PROJIRSU, un plan japonés que poco se adecuaba a la realidad local. Sin embargo, fue mucho más fácil desestimar el proyecto de Basura Cero que el PS-Gen presentado el pasado año, sosteniendo que nunca los residuos iban a llegar a cero.

Sin Alejandro Falcó, alejado de la subsecretaría de Planeamiento Estratégico por el no cumplimiento de las expectativas en su trabajo, tras al fallecimiento de Jorge Svartz, quien ocupaba el cargo de director de Medio Ambiente, la situación nunca mejoró.

A pesar de que en el lugar actualmente está Amelia Di Franco, quien anteriormente había desempeñado un gran trabajo como Jefa del Departamento de Inspecciones de la Dirección, las soluciones no se ven a la vista.

Hasta el momento el intendente ha informado en varias oportunidades que se están haciendo estudios, que se está trabajando en proyectos, pero nada de eso se ve reflejado en un cambio para esta situación lamentable.

Los basurales siguen creciendo, al mismo ritmo que crece el único habilitado y mientras el municipio de Zárate sigue pensando en qué hacer con la basura, buscando proyectos sin posibilidad de implementar, Campana en silencio nos sigue tirando la basura, sin ningún costo.

Esperando ser salvados

En el mes de marzo se había llevado a cabo una reunión en conjunto de Intendentes y Gabinetes de Zárate y Campana en nuestra ciudad.

Allí la propia mandataria de la ciudad vecina, hizo referencia sobre la esperanza que tenían ambos distritos de que el Gobierno de la Provincia y de la Nación, le solucionaran el problema.

“Nosotros con el intendente Cáffaro tuvimos varias reuniones, no sólo en la Nación sino en la Provincia también, esto es un problema que si bien es del área de cada municipio, pero también tenemos que comprender que es mucho dinero lo que se necesita para empezar a trabajar en este tema. Por eso, es que estamos elevando distintos proyectos, al área de Medio Ambiente Nacional y Provincial”, indicó y reveló que “seguramente hoy de acá se van a evaluar, porque el ministerio sabía que íbamos a tener esta reunión y que íbamos a evaluar el tema de la basura, que es tan complicado y es muy serio. Estamos preocupados los dos, ojalá que Medio Ambiente de Nación y de Provincia, puedan colaborar en este caso”, informó en ese momento.

Lamentablemente la realidad no ha cambiado demasiado y ni desde la Provincia, ni desde la Nación, han intervenido en un caso que sólo para los ciudadanos parece ser de importancia.

Debajo del puente

En el zanjón que se encuentra ubicado debajo del puente de Mitre y Justa Lima, desde hace tiempo (tres años) se sigue acumulando la basura.

Hasta el momento no se han puesto señalizaciones, ni ningún tipo de cartelería que haga que los vecinos tomen conciencia para no arrojar basura en el lugar.

Es una pequeña medida, que quizás no resuelva la problemática, pero seguramente disminuya la cantidad de residuos arrojados. Este basural no es de hoy, ni de ayer, ya data de hace mucho tiempo. Hace más de un mes que en el agua hay un perro muerto (círculo) y hasta el momento no se ha acercado nadie de la municipalidad a sacarlo, sabiendo el impacto que genera en la gente al verlo y también el grado de descomposición que ya posee el animal, foco de infecciones.

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