Los ministros de Economía de los gobernadores oficialistas se reunieron y avanzaron con un método para proponerle a la Casa Rosada un aumento de los fondos que les gira a las provincias, sin alterar las cuentas nacionales. Acordaron pedir por el excedente a la recaudación pautada para este año, una caja atesorada por el Gobierno. Sólo les resta definir la forma de distribución que plantearán. El 27, a un mes del primer encuentro, vuelven a juntarse para cerrar la estrategia.
Así lo acordaron el viernes último ministros de Economía de nueve provincias alineadas a la Rosada junto a representantes del Partido Justicialista de otra tres que están en la misma sintonía, quienes se reunieron en la Casa de Salta, cumpliendo el compromiso que habían asumido sus gobernadores cuando se encontraron en ese lugar el 27 de abril, a la que acudió el Ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Casualidad o no, el mismo día, pero de este mes, volverán a encontrarse en ese lugar ya para darle el cierre a la propuesta que luego deberá estudiar el Gobierno.
La primera coincidencia fue que cualquier esquema que se acuerde debe contemplar un aumento en la plata que ya recibe cada provincia desde las arcas nacionales. Eso implica no modificar el régimen de coparticipación, vigente desde hace 22 años, y que Kirchner pidió rediscutir.
Bajo ese pretexto, el primer tema a resolver será de dónde podrán obtenerse más fondos. Según contó uno de los ministros presentes, hubo consenso mayoritario en que la mejor opción es tomar la totalidad de los excedentes de recaudación, un grueso de recursos de los que, en el mejor de los casos, las provincias pueden obtener el porcentaje que les corresponde por coparticipación, que en ningún caso supera el 50%.
"La idea sería que ahora se gire todo a las provincias", confió el Ministro. Será una tarea ardua: la subestimación de la recaudación suele ser uno de los artilugios del Gobierno para engrosar la base de recursos a distribuir a gusto, vía facultades delegadas.
CÓMO REPARTIR
El aspecto en el que aún no hubo acuerdo y se seguirá discutiendo en la reunión del 27 es cuál será la forma de distribuir esos recursos. El Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, propone que el reparto se defina acorde a las necesidades básicas insatisfechas de las provincias. Aquí también ningún gobierno debería recibir menos que lo que percibiría si se coparticiparan normalmente.
"Para garantizar eso, tenemos que discutir siempre sobre recursos que estén por fuera de la coparticipación, que recién iremos cambiando cuando se engrose la masa de fondos a distribuir", explicó el ministro.
Este límite no es un tema menor. Es que, conocedores de los celos de Kirchner con la plata del Tesoro, los funcionarios ya presagian una contrapropuesta que incluya menos dinero del solicitado.
Prevenidos, entienden que no aceptarán recibir una suma fija para que no les pase lo que ocurrió con el fondo del conurbano, creado en los '90 para derivar a la provincia de Buenos Aires una porción del impuesto a las ganancias que no podía superar los 650 millones. Producto de la inflación, hoy hay otras provincias que reciben más plata por ese tributo que la que por él llega al territorio bonaerense.
En la ecuación que había hecho el gobierno de Salta, pionero en el estudio de las necesidades básicas insatisfechas, para que éstas se salden deben girarse a las provincias no menos de 5.000 millones de pesos anuales, la mitad de lo que les llegaría si se coparticipa el impuesto al cheque, como reclama la oposición. "Pero nadie hablará de números, sino de porcentajes", aclararon.
Los funcionarios también evaluaron volcar recursos a las provincias a través de incentivos a la producción, como subsidios para la inversión directa o reducción de aportes patronales.
Será otro tema a definir en la reunión del 27 de mayo, cuando los ministros difundirían su propuesta en un documento con la rúbrica de sus gobernadores. Todo un desafío a Kirchner.



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