La venta ilegal de combustible sigue ocurriendo en los barrios del Sur de la capital provincial y el litro de nafta ya se comercializa a 9 pesos en el mercado negro.
En San Isidro, San Lorenzo y A-4 se multiplican las casas donde se pueden encontrar botellas con combustible.
En San Lorenzo, el litro de súper se vende a 7,50 pesos y los principales clientes son motoqueros, taxistas y algunos automovilistas que no quieren perder tiempo en las largas colas que se forman en las estaciones de servicio.
“Acá en la zona no hay estaciones de servicio, la más cerca está cerca es la del Janssen, lo nuestro es un servicio”, dijo uno de los vendedores, que no quiso identificarse.
Según explicaron, en ese barrio venden unos 80 litros de nafta por día y los horarios de mayor venta son de las 6 a las 8 y por la noche. “No hay estaciones de servicio abiertas de noche, por eso nosotros siempre estamos”, agregó.
Mientras, en San Isidro, El Territorio compró dos litros de nafta súper por 18 pesos.
“Tenemos muchos clientes porque no hay estaciones de servicio la última es la Esso de ruta 12 y San Martín, y muchos se quedan sin nafta en el camino”, dijo José, quien hizo un alto en su tereré para vender combustible.
“Nosotros somos laburantes y ganamos poco porque a nosotros nos traen la nafta y nos dejan a 7,50, por eso vendemos a 9”, contó. Las palabras del vendedor demuestran que hay un circuito ilegal armado con distribuidores y vendedores.
“Hay mucha competencia, acá cada vez hay más y deja poca ganancia, pero todo sirve para salvar el mango”, sostuvo el vendedor.
En una sola cuadra de San Isidro hay tres casas que venden combustible de forma ilegal. En los últimos meses se multiplicaron los vendedores en el barrio y ya hay más de diez en toda la zona Sur.
José contó que vende entre 90 y 100 litros por día y sus clientes son motoqueros, taxistas y cortadores de pasto. “A ellos les hago precio y como son laburantes les hago 5 litros por 30 pesos para que ganen un mango”.
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