En 10 barrios, los coles tienen serios problemas para ingresar

Sólo en Tamse aseguraron que tienen 77 coches rotos por el mal estado de las calles. Coniferal amenaza con sacar recorridos. También hay quejas en Ciudad de Córdoba.
El mal estado de las calles complicó los servicios del transporte urbano de pasajeros a tal punto que hay unos 10 barrios que ven a diario reprogramados los recorridos de los colectivos porque las unidades quedan atascadas. Debido al estado crítico en algunas zonas de la periferia, las transportistas privadas amenazaron directamente con retirar algunas prestaciones, como en el caso del IPV Argüello, por el mal estado de las arterias.

Hasta el año pasado, tanto Coniferal como la firma Ciudad de Córdoba contaban con cuadrillas propias que se ocupan específicamente de tapar los pozos en las vías en que pasaban sus colectivos. Recurrieron en 2011 a costear estas reformas porque les era más económico que afrontar los gastos por rotura de chasis, tren trasero y delantero, y amortiguadores.

En 2012 decidieron dejar de prestar este servicio y comenzaron con notas de pedidos a la Municipalidad para que tapen los pozos, o amenazaron con sacar algunas líneas.

Esquivando problemas. Según los choferes de las líneas urbanas y los empresarios consultados, suman 10 los barrios que están en situación crítica para el ingreso de los colectivos.

Adrián Lentini, quien es vocero de Unión Tranviarios del Automotor (UTA) y trabaja en la empresa Ciudad de Córdoba, dijo que en esta transportista las líneas con más problemas para cumplir con los recorridos son las V1, R11, y R12.

Los inconvenientes para rescatar los bondis, en los que suelen quedar pasajeros varados, son en los barrios Ciudad de los Cuartetos, donde por una alcantarilla se debió modificar la entrada.

En Villa Angelelli –debido a una obra– los ingresos y salidas están ralentizados. Chacras de la Merced y 20 de Junio son los dos lugares casi imposibles de circular, principalmente, en los días de lluvia.

“Tenemos en algunos sitios hasta 30 kilómetros de tierra y tenemos que hacer el esfuerzo y entrar lo mismo sin saber cómo vamos a salir”, se quejó Lentini.

En la empresa estatal Tamse la situación no cambia demasiado. Claudio Tórtolo, uno de sus delegados, comentó a este medio que llegaron a tener “77 coches parados”. La mayoría está roto por problemas en los amortiguadores, gomas, tren delantero y por dificultades en el motor.

“Estamos esperando que arreglen los colectivos para salir porque ponen un día a un coche nuevo y a los dos días entra el taller y está roto por cómo están las calles”, aseguró Tórtolo.

Desde Coniferal amenazaron la semana pasada, por segunda vez, en dejar sin servicio a los vecinos de IPV Argüello por las imposibilidades de entrar con los ómnibus debido a los baches. Tras la queja, las máquinas de la Municipalidad bachearon las arterias principales de esa zona por donde pasan los urbanos.

Desde esta transportista enumeraron los sitios más conflictivos por los pozos: en barrio Arenales, por donde circula el C6 hay muchos baches y pocos lugares para descenso de pasajeros.

En la zona sur, como en barrio 25 de Mayo, los problemas de ingreso están en las rutas que recorre el N2. En Villa Unión, otro punto de esta ciudad, Coniferal reclamó por la falta de bacheo en las calles Alto Alegre, Arenales y Río Yuspe.

Miguel Tolosa, de esta firma privada, explicó que se presentaron notas al municipio para pedir por el arreglo de las calles de tierra, las que vienen reclamando desde 2002. También reconoció que la transportista dejó de realizar por cuenta propia trabajos de arreglo de calles.

Pase y brea. Para contrarrestar las quejas de las empresas, que están reacias a cumplir con los recorridos por el pésimo estado de numerosas calles, la Municipalidad dio a conocer la semana pasada un plan de bacheo.

Desde la Dirección de Obras Viales informaron que las cuadrillas trabajan en los barrios Paseo de Los Andes, Alberdi, Maipú, Ferrer, Ferreira, Yapeyú, IPV Argüello y Santa Isabel Segunda Sección.

"Basta". Las empresas transportistas dejaron de realizar tareas de arreglo en las calles por su propia cuenta.

Gasto en reparación, sin techo. Las empresas privadas de transporte urbano, Coniferal y Ciudad de Córdoba, llevan un relevamiento de los gastos en los dos últimos años de los elásticos de los colectivos. Cada una, en 2010 estimaron una erogación de 850 mil pesos en arreglos en los ómnibus en dirección y suspensión.

Una leve disminución se produjo en 2011. El año pasado, Coniferal gastó en todas sus líneas 803 mil pesos en gastos de suspensión y dirección. La reducción fue posible porque la empresa contaba con una cuadrilla que arreglaba en forma periódica las calles.

De acuerdo con las proyecciones que tienen para este año, cada transportista privada destinará 920 mil pesos en roturas.

En ambas privadas coincidieron en que el aumento en la reparación de las unidades está ligado con el deterioro de las calles por donde circulan sus unidades.

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