Decenas de precarias viviendas fueron alcanzadas por el agua en San Fermín, San Jorge y Santa Marta. Ante la ausencia del Municipio, los vecinos tratan de salvar sus pocas pertenencias como pueden, con carros tirados a caballo o directamente a pié, con el agua hasta la cintura.
En una recorrida por el lugar, EL CIVISMO constató la ausencia total de funcionarios municipales, situación que remarcaron los vecinos a modo de queja. Por eso, las evacuaciones se realizan de manera precaria con carros tirados por caballos o, directamente, a pie con el agua hasta la cintura. Son muchos los vecinos que manifestaron haber perdido todas sus pertenencias, mientras otros alcanzaron a rescatar algo antes de que el agua lo invadiera todo.
En el CIC que funciona en el San Fermín, informaron que fueron alojadas 20 personas. Sin embargo, la realidad indica que muchos otros habitantes se refugiaron en casas vecinas que pertenecen lejos del agua. Según algunos testimonios, serían unas 80 las personas que sufrieron una mudanza forzosa en toda esa franja, la más castigada de Luján con o sin inundaciones, aunque dada la magnitud del desastre y la ausencia del Estado resulta difícil arriesgar una cifra exacta.
Los vecinos consultados coincidieron en marcar la velocidad con la que creció el río. En varios lugares, calcularon que el agua avanzó una cuadra en pocas horas. Hasta esta tarde, los mismos vecinos remarcaban que el agua, lejos de bajar, continuaba en ascenso, razón que mantiene en alerta a muchas personas, listas a abandonar sus casas.
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