El Secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de la municipalidad Martín Barrionuevo, con la mayor responsabilidad política -luego del intendente- en el asesinato de 8 laburantes al no controlar una obra trucha, sigue "intentando aclarar" y en ese afán embarra al "monje negro" de Camau.
El secretario de obras y servicios públicos con responsabilidad directa en el escaso control municipal sobre esta obra en particular, imputó a "la corporización de los empresarios en cuanto a sus intereses y el condicionamiento que esto provoca en los estamentos políticos".
Siempre con el ánimo de justificar su propia inoperancia, Barrionuevo sostuvo que “cuando no teníamos esta tragedia, el poder de lobby del sector empresario siempre fue fuerte" lanzó y comparó la tragedia de 8 muertos "con la tarifaria. Siempre está el poder empresario que nos decía qué cosas podíamos y que no; y hasta donde avanzar y hasta donde no. Y todo lo que se dijo en su momento en contra de las tarifarias quedó claro que fueron mentiras”, expresó el contador.
“La situación del drama del edificio es preciso que vaya por un carril la investigación de la Justicia, y por otro carril, con mas raciocinio, es un desafío enorme el cambiar algunas normas”, dijo Barrionuevo pero no arrimó sus palabras a un mea culpa sobre la maldita inacción, inoperancia y corrupción de una administración que ya lleva dos años y nunca quiso dar el siguiente paso.
“Hay mucho por analizar, y debemos hacerlo con la convicción de que hay muchas cosas por cambiar, pero sin chicanas políticas ni tironeos que solo pretenden llevar agua para el molino propio”, analizó.
Martín que ingresó primero como secretario general de la municipalidad y hoy está en el foco de las responsabilidades concretas en la secretaría de obras y servicios públicos, pidió discutir sin "chicanas", pero prefiere retacear el resto del discurso sin admitir la mafia que trajo el propio Leandro Delgado con empresarios como los Mayer, los Gómez Danuzzo o los Serrano desde adentro.
Una cadena de "amistades íntimas profundas" que mezclaron negocios, millones, amoríos y amistades por connivencia hasta la muerte final de 8 laburantes con pobreza material profunda.
Para Barrionuevo, incluir las verdades enteras son "chicanas" y por eso prefiere hablar en general y no dar las claves de los "amoríos peligrosos" entre "empresarios y funcionarios". Entre millonarios y poderosos, entre hambreados y angurrientos.
Hoy hay ocho muertos que por dignidad -algo que escasea en el nivel que Barrionuevo dialoga- ya no están.
Sin chicanas y con las verdades enteras también.
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