Los vecinos del barrio Las Margaritas están padeciendo los resultados de una obra ejecutada “al revés”, que en vez de beneficiarlos los ha perjudicado. La construcción del pavimento entramado, que tiene adoquines, fue muy bien recibida; pero una vez finalizada su ejecución, el agua de lluvia queda estancada, al no existir desembocaduras en los principales puntos de ese barrio residencial.
En nombre de los propietarios de ese barrio, un vecino aludió a esta obra y, con conocimiento en la materia, lamentó que el pavimento construido tendrá que levantarse o romperse para ejecutar las obras pluviales que faltan.
Vale recordar que hace dos años se comenzaron los trabajos. Una empresa colocó el caño principal para las obras pluviales; y la otra empresa construyó el pavimento de adoquinado.
SOLITARIOS SUMIDEROS
Para la obra del pluvial, el caño principal ya está colocado sobre la Avenida Las Margaritas, cruza por el canal ubicado sobre la calle Tulipanes y luego continúa trayecto por la calle Amancay. Una vez que se colocó este caño, se efectuó la colocación de los adoquines, “pero ese trabajo se realizó sin haberse colocado previamente las conexiones entre los sumideros y el caño central que ya existe”.
Según coinciden los vecinos, para poder realizar con efectividad esta obra, se deberá levantar el flamante pavimento adoquinado que se construyó en todo el barrio.
Habrá que “canalizar, realizar los sumideros y conectarlos con otros caños hasta el caño central; luego habrá que mejorar el suelo y volver a colocar los adoquines”.
Los vecinos consideran que se ha trabajado sin previsión y sin coordinación desde el Municipio de Trelew.
Los sumideros, pese a que se ejecutaron obras, quedaron solitarios y desconectados del caño principal. Los sumideros se ubican en las calles Tulipanes, Las Rosas, y en el ingreso por Capitán Murga.
DOBLE TRABAJO
El “doble trabajo” que se deberá efectuar en pos de solucionar este problema preocupa a los vecinos de ese sector, teniendo en cuenta la demora con que se efectuaron los trabajos actuales. “No hay que ser ingeniero para darse cuenta de que primero, antes de colocarse los adoquines, deben realizarse los desagües. Y lo que más llama la atención es que se colocó el caño principal, pero no se colocaron los caños entre los sumideros y el caño principal” para el recorrido de las aguas.
Este error “va a significar que si no se hacen pronto las conexiones, vamos a perder muy buena parte del adoquinado, porque los adoquines se colocan sobre tierra compactada y luego arena; abajo de los adoquines no hay hormigón, así que los adoquines van a ceder”.
El pavimento tan esperado y oneroso (el entramado es una obra cara) podría ceder por falta de una mala base.
PERJUICIOS
Los vecinos se ven perjudicados debido a que se han formado “palanganas” en las distintas arterias, porque con las lluvias de los últimos días, los sumideros rebasaron.
Los vehículos están sucios, los patios y garajes también, porque a pesar de que no ha llovido copiosamente en las últimas horas, las calles no se pueden transitar por el agua acumulada.
El agua estancada data de hace cinco días, y si bien se fue evaporando, continúan las “palanganas” de agua en ese barrio. Si se levanta el pavimento para hacer las conexiones faltantes, otra vez habrá excavaciones, zanjas, caños de importante diámetro y sumideros con rejas.
Paradójicamente, mientras esto ocurre, los vecinos comenzaron a recibir las notificaciones sobre el costo de la obra del pavimento, invitando a concurrir al Municipio para proponer el plan de pagos.
Los costos van de los 25.000 hasta 70.000 pesos, lo cual ha provocado airadas quejas, tal como ocurriera con los vecinos del barrio San Benito.
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