Barrio Luján abandonado por el municipio capitalino

El barrio Nuestra Señora de Luján situado en el sector norte de la ciudad se encuentra de un tiempo a esta parte en condiciones de abandono, es notable la ausencia de la municipalidad en las tareas de limpieza y mantenimiento del lugar.
Prueba de esto son la falta de limpieza y construcción de veredas que aíslan a los vecinos del barrio sobre todo en días de lluvia.

Otro problema que aqueja a los vecinos desde hace tiempo, son las malas condiciones en que se encuentran las calles, ya que pocas arterias están pavimentadas y los tramos para llegar hasta la avenida Constitución se dificultan aún más.

Las calles pavimentadas y que presentan gran deterioro son Antenor Polo y Ernesto Gois. A todo esto se suma la falta de iluminación que existe a lo largo de las arterias ya que existen grandes terrenos con pasto crecido a los alrededores que dificultan la visual en la circulación como así también perjudica la seguridad de los conductores.

El problema de las malezas también se observa en las cunetas, esto impide el escurrimiento del agua que queda luego de las lluvias. En este caso, los mismos vecinos hacen pequeñas zanjas en la calle para que el agua pueda correr.

Para el tránsito esto se dificulta con frecuencia puesto que los remises no quieren ingresar por esos caminos por temor a dañar el vehículo.

Uno de los vecinos se quejó por esta situación “en el barrio nosotros tenemos que buscar alternativas para solucionar los problemas que le corresponde dar a la municipalidad, es imposible salir de nuestras casas cuando llueve, el agua se junta de borde a borde en las calles y por el barro que queda después no podemos salir en moto para ir a trabajar”, resaltó muy indignada Beatriz.

Es fundamental que las autoridades competentes en este tipo de problemáticas tomen cartas en el asunto, puesto que, según vecinos, la municipalidad no realiza ninguna tarea para mejorar el espacio de los habitantes del barrio Luján hace mucho tiempo.

Acelerar soluciones

Es interesante señalar en todo esto, que, en ese barrio vive un alto funcionario de gobierno quien hace unos meses gestionó la colocación del alcantarillado pero que sólo llegó hasta un sector del barrio, el resto todavía descansa frente en su domicilio particular.

Lo paradójico es que esta misma persona tiene que salir de su casa caminando por la calle con barro ya que no se puede acceder con vehículos y por esto debe llegar hasta su auto que estaciona en una de las pocas calles asfaltadas.

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