Barrio Laprida: avanzan los trabajos para terminar con las inundaciones

El Municipio ya instaló cañerías de desagües. Ahora, se hará una estación de bombeo para que el agua de la lluvia se escurra por los nuevos conductos hacia el Arroyo del Rey.
El agua avanzando por las casas y los comercios, los muebles arruinados de miles de vecinos, y las dificultades para trasladarse tras una fuerte lluvia son problemas que empiezan a quedar en el olvido en el Barrio Laprida.

Es que, a través de la obra de desagües pluviales que viene desarrollando el Municipio de Lomas, los vecinos pueden ver un futuro mejor gracias a la solución de estos inconvenientes históricos.

Los trabajos, que incluyen la construcción de dos conductos, avanzan según lo previsto en el proyecto de la obra y ya se completó el tendido de las cañerías que servirán para que el agua de lluvia escurra hacia el Arroyo del Rey y no avance a las casas de los vecinos del barrio.

El agua avanzando por las casas y los comercios, los muebles arruinados de miles de vecinos, y las dificultades para trasladarse tras una fuerte lluvia son problemas que empiezan a quedar en el olvido en el Barrio Laprida. Es que, a través de la obra de desagües pluviales que viene desarrollando el Municipio de Lomas, los vecinos pueden ver un futuro mejor gracias a la solución de estos inconvenientes históricos.

Los trabajos, que incluyen la construcción de dos conductos, avanzan según lo previsto en el proyecto de la obra y ya se completó el tendido de las cañerías que servirán para que el agua de lluvia escurra hacia el Arroyo del Rey y no avance a las casas de los vecinos del barrio.

UNA OBRA QUE MEJORARÁ LA CALIDAD DE VIDA

“Esta situación de mal escurrimiento del arroyo generaba pérdidas materiales a los vecinos, que debían soportar hasta un metro y medio de agua en sus casas, y que también truncaba sus ilusiones y proyectos a futuro”, señaló el intendente Martín Insaurralde en relación a esta obra histórica.

Para poder realizar la conexión definitiva de las cañerías y que el agua tenga una salida, se instalará una estación de bombeo que permitirá vincular la descarga del conducto principal con la del Arroyo del Rey.

Para esto, primero se está construyendo el reservorio: dos túneles de hormigón en donde se instalarán las nuevas bombas. Una vez finalizado este paso, se estima que en enero comenzará la instalación de las bombas que serán claves para sacar el agua del barrio.

El escurrimiento hacia el Arroyo del Rey es posible gracias a la obra de canalización que se está realizando en este cauce y que se encuentra en la última etapa, ya que sólo restan los últimos metros para concluir el revestimiento de hormigón a cielo abierto.

NUEVOS SUMIDEROS

Esta obra de desagües pluviales se complementará, en la última etapa, con la construcción de nuevos sumideros y la reconstrucción de las viejas bocas de tormenta.

Se calcula que si las condiciones meteorológicas son favorables, esta obra que representa un cambio definitivo en la vida diaria de los vecinos de Barrio Laprida, estará lista en febrero.

DOS CONDUCTOS CLAVE

El plan para terminar con las inundaciones en Barrio Laprida se realiza a través de dos conductos: uno por la calle Boedo y otro por la calle Mascagni. El primer canal, que se inicia en Boedo y Felipe Boero y desemboca en el arroyo, ya se finalizó y constó de la construcción de un conducto de hormigón de 2 por 2 metros.

En el caso del conducto de Mascagni se completó en casi toda su extensión y ahora se está trabajando en el reservorio que forma parte de este canal. Cuando la estación de bombeo esté lista, será una pieza muy importante en esta estructura porque actuará cuando se llegue a un determinado nivel de agua, evitando así que vuelvan a repetirse las anegaciones en el barrio.

“Estos trabajos demuestran que el Estado municipal está presente y comprometido con el barrio”, señaló Insaurralde. El primer paso en la transformación de este barrio fue la renovación del Puente Laprida, que no sólo permitió agilizar el tránsito en esta zona muy transitada sino que además, por el formato del puente sin columnas ni tabiques, se logró evitar los desbordes porque la basura no tiene donde “engancharse” y el agua circula de forma normal.

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