En barrio Comercial, el futuro es de tierra

Con el asesoramiento de la organización Tupac Amaru, unas 500 familias de esa populosa zona del sur de la ciudad de Córdoba se juntaron para comprar un predio de 17 hectáreas y hacer un barrio nuevo para todos.
La “lomita” de la calle Guatimozín es todo un icono en barrio Comercial. Es un montículo de tierra de no más de cinco metros de alto en un predio de 17 hectáreas. En ese lugar, la ilusión se apodera de los vecinos porque desde arriba, además de yuyos, se ve futuro: por intermedio de la organización barrial Tupac Amaru 500 familias compraron el terreno para hacer un barrio nuevo y paliar la problemática habitacional del sector.

La operatoria se efectivizó hace dos semanas. La Túpac estuvo a cargo de las negociaciones con el dueño del predio y de la planificación del fututo barrio. En la “lomita”, los 500 vecinos en asamblea general decidieron comprar las tierras y la forma de pagarla.

Lo que consiguieron los “tupacamaros” fue que el lote les sea vendido a un “precio social”, unos siete dólares el metro cuadrado. Las 17 hectáreas del terreno están divididas en cinco parcelas y ya se pagó la primera.

Raúl Mazzochi, propietario de la tierra, le confirmó a Día a Día la venta del lote y explicó: “Me lo habían usurpado, si esperaba alguna respuesta del Gobierno lo iba a cobrar de acá a 30 años, cuando ya esté muerto, entonces me pareció mejor vendérselo a los vecinos aunque le sacara menos plata. Más vale poco ahora, que nada después”.

Mazzochi es un empresario de Comercial que durante años tuvo hornos de ladrillo. Con él trabajaron los abuelos y padres de muchas de las familias que presionaron para comprar el terreno y eso fue uno de los factores que motivó al propietario para vender su lote. Además, el hombre se comprometió a hacer el dispensario de la nueva barriada pero con la condición de que lleve el nombre de su papá: Bautista Bernabé.

La Municipalidad donó 300 mil pesos para la compra de la primera parcela. “Ese dinero sirvió para empezar a tratar con el dueño”, explicó Luciano Rossi, integrante de la Túpac y cabeza de la negociación para la compra.

El barrio estará listo entre 2014 y 2015, y según las proyecciones que hacen los líderes de la organización tendrá muchos espacios verdes, una pileta comunitaria con quincho, una cancha de fútbol con gradas y dos canchas de fútbol 7. El costo del terreno es millonario y hace dos años que los vecinos vienen presionando para comprarlo.

“Nunca tuvimos apoyo de nadie. Lo único que necesitábamos era una herramienta financiera para adquirirlo, pero en la Provincia se negaron a darnos una respuesta. El dueño de las tierras siempre tuvo voluntad de vender. Al final, fue él quien nos brindó la manera de financiación parcelando el terreno”, cuenta Luciano.

Verónica Tissera, representante de la Túpac en el barrio, expresó: “Si las autoridades provinciales nos hubiesen abierto las puertas ya tendríamos los lotes, la gente quiere pagar. Con 300 mil pesos que donó la Municipalidad alcanzó, pero ellos prefieren hacer obras para pocos, como el faro, que costó nueve millones”.

Por la compra de la primera porción de tierra, donde se instalarán las primeras 100 familias, se firmó un boleto de compra-venta que funciona como ejecutor. El papel compromete al dueño a vender las cuatro parcelas restantes y fija la obligación para la Túpac y los vecinos, unidos en la cooperativa de vivienda Felipe Varela, a abonarlas en plazos ya fijados para completar el pago del terreno en 2014.

¿Qué garantías tiene el dueño? Si los vecinos no pagan las tierras como lo estipula el acuerdo, inmediatamente el titular queda liberado de la obligación de vender las parcelas restantes y la cooperativa tiene que pagar una multa de 100 mil dólares. Si en el futuro el dueño decide desconocer el acuerdo, le tiene que pagar a los vecinos y a la organización el mismo monto.

¿De dónde sale la plata para los lotes? Desde la Túpac explicaron que los vecinos ponen el dinero para la compra. Son 500 familias las que se van a mudar al predio. Las 100 que se irán a la primer parcela ya cancelaron la totalidad del monto estipulado por cada terreno (8.500 pesos) y las 400 restantes tienen que hacer aportes mensuales de 250 pesos hasta que se cumpla con el cronograma de vencimientos.

“Conseguimos las tierras a este precio porque el dueño tuvo la voluntad de venderlas. Estamos pagando cada lote a 8.500 pesos, cuando en el mercado un terreno de esas características cuesta 35 mil. También hay que tener en cuenta que el uso de suelo en ese sector es industrial, pero al lado está el country Valle Cercano. ¿Si les dan el uso de suelo residencial a Ecipsa, porqué no nos lo van a dar a nosotros? Ahí un terreno cuesta 22 mil dólares, es una locura”, analiza Sergio Costigliolo, líder de la Túpac en Córdoba.

Lo que sigue ahora para la organización y los vecinos es la ejecución de los proyectos. Además de la cuota para los lotes, la gente tiene que pagar las obras de infraestructura (alumbrado, apertura de calles, conexiones de agua). Para eso, las 500 familias deben pagar 500 pesos en cinco cuotas.

“El proyecto del Banco de Inmuebles que está en el Concejo Deliberante es muy importante para descomprimir la demanda habitacional. El espíritu de ese texto es hacer accesible la tierra para los que menos tienen. Esto que implementamos nosotros en Comercial es una muestra de cómo funcionaría. La Provincia nos cerró las puertas, ahora queremos que nos ayuden con las obras de infraestructura”, reclama Agustina Murcia, otra de las integrantes de la Túpac en Córdoba.

La organización prevé que el dinero para la ejecución y construcción de las viviendas llegará desde la Nación. Rossi explicó que los fondos estarían disponibles por el Plan Federal de Viviendas de Emergencia y los encargados de construir las casas serán sus propios dueños.

El sacrificio de los vecinos

Las sonrisas en barrio Comercial tienen notas de ilusión. Los vecinos están animados con la compra del predio y los lazos de reciprocidad en el barrio son más fuertes. El fin es poder cumplir con el cronograma de pagos y para eso están todos comprometidos.

Lucinda Norma Guzmán es una de las vecinas que más entusiasmada está con la compra: “Me imagino que todo va a quedar muy lindo. Lo único que le pido a Dios es que me de vida para ver ese barrio formado. Necesito mucho el terreno para mi hija, que tiene dos niñas y vive en una casa usurpada, y no quiero que la tiren a la calle”.

La organización de las 500 familias no está librada al azar. Cada 20 futuros propietarios hay un delegado, y por encima de ellos están las cabezas de la Túpac. La función de estas personas es bregar porque cada vecino llegue a cancelar su pago que vence el 20 de cada mes y que se abona en el banco Credicoop. Si alguna persona no puede a juntar el dinero se organizan eventos. Lucinda es una de las delegadas.

Mercedes Videla acompaña a la mujer en su tarea. Ella vive en la casa de su padre junto a otras tres familias, en total son 15 personas y necesita mucho la vivienda. “Si algún compañero no puede pagar un mes, se le avisa a los delegados y nos organizamos para hacer lo que sea para juntar la plata para que esto no se pare. Hay mucha solidaridad, todos pasamos por esa situación en el barrio”, cuenta Mercedes.

Con muchísima emoción, esa que acelera las palabras, la mujer agrega: “Es lucha. Si por ahí hay un gasto en zapatillas lo evito para juntar unas monedas más, hago el esfuerzo, porque yo sé que estoy pagando un techo. Llegó el momento de hacer sacrificios”.

Bien al sur

UN PREDIO ENORME. El terreno tiene 17 hectáreas, dividido en cinco parcelas.

LAS DOS PRIMERAS. La primera parcela del predio tiene cuatro hectáreas y media, y la segunda llega a las cuatro hectáreas.

LOTE A LOTE. Cada terreno tiene una superficie de 9 por 20 metros: 180 metros cuadrados por familia.

RECAUDACIÓN. La cooperativa tiene una cuenta en el banco Credicoop donde se deposita el dinero de las cuotas que pagan los vecinos.

PRECIO SOCIAL. Cada lote le cuesta unos 8.500 pesos a cada familia

Comentá la nota