Barletta: "Es muy temprano para hablar de candidaturas"

Barletta: "Es muy temprano para hablar de candidaturas"
El intendente de Santa Fe, el radical Mario Barletta, declaró: “No es tiempo de hablar de candidaturas, no ayuda a la gestión pública y tampoco a la ciudadanía”, en una semana en la que el gobernador Hermes Binner alborotó el avispero promoviendo a su viejo compañero del socialismo, ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, como sucesor en 2011
  En un diálogo con La Capital, Barletta eludió responder si planea postularse a gobernador el año que viene y tener que competir previamente en una interna abierta con el socialismo dentro del Frente Progresista. “Por favor, dejemos pasar un tiempo, es temprano”, pidió.

   El ex rector de la Universidad del Litoral opinó igual que lo ideal sería que haya “consenso” para resolver la cuestión aunque, firme también, aclaró que si el mismo se torna imposible “las internas están y habrá que ir a internas”.

   Con dos años y medio de gestión en Santa Fe tras casi dos décadas y media de intendencias peronistas, Barletta dijo que sirvieron al fortalecimiento de su administración haber “puesto en caja” la actividad nocturna, la “firmeza” desplegada en las políticas de control y ciertas respuestas dadas al problema de la inseguridad.

   —¿Le escapa entonces a hablar de la cuestión electoral?

   —Tenemos una ley electoral que nos obliga a estar un año de campaña y que prontamente debería ser revisada desde la Legislatura. Deberían acortarse los tiempos: no podemos pasarnos un año definiendo los candidatos, que la interna abierta, que la elección general. Si a eso le agregamos que un año antes empezamos a hablar de candidaturas resulta un exceso. La gente tiene otras preocupaciones; hay problemas serios como la inseguridad, la desintegración que se percibe en las comunidades que tenemos. Rosario y Santa Fe son ciudades preciosas en términos potenciales sin justificativos para fracturas sociales tan profundas; no hay ciudades posibles con los índices de marginalidad y exclusión que tenemos. En Santa Fe, una ciudad de 400 años, estamos recién ahora construyendo el primer parque industrial porque no lo tenía.

   —¿El radicalismo se siente pintado? Binner lanzó su propio candidato pero en términos de gobernabilidad le enumero: meses atrás mandó el proyecto de autonomía municipal sin consultarlos, luego la ley provincial de salud y el 1º de Mayo la reforma constitucional a la que muchos radicales se oponen. ¿No dicen nada?

   —Hay cosas que se ven bien, otras más o menos, otras son naturales. Lo que digo es que tenemos que profundizar el funcionamiento institucional del Frente Progresista. El frente está gobernando pero persiste esa mirada que en Santa Fe el intendente es radical, en Rosario, socialista, y así en el resto. En las ciudades hay una impronta según el partido al que pertenece el intendente más que una lógica del frente. Es el momento de hacer esta tarea porque sino el Frente Progresista puede correr riesgos en el futuro en términos de conformarse como una opción política. Creo que en la ciudad de Santa Fe lo estamos haciendo.

   —¿Pero qué, es pesimista?

   —El Frente Progresista está sólido en términos del socialismo y el radicalismo, pero insisto con la institucionalización para evitar, por ejemplo, lo que pasó con la ley de medios donde el socialismo planteó rápidamente una posición y el radicalismo otra. Otro aspecto a futuro es cómo se constituyen los equipos de gestión, para que todos los partidos integrantes se sientan representados. Incluso puede haber lineamientos para establecer cómo se dirimen candidaturas. El otro día estuvo Tabaré Vázquez en Rosario... lo que ha hecho Uruguay, lo que ha hecho Chile, es generar pautas de convivencia entre los partidos cuando se constituyen en frentes.

   —En la Intendencia de Rosario hay un problema de caja, ¿lo sufre también usted en Santa Fe?

   —Todos los municipios tenemos problemas producto del absurdo y del empecinamiento de los legisladores, los senadores del justicialismo, que se opusieron a la reforma fiscal. A mí me toca muy de cerca fundamentalmente por el rol del senador por el departamento La Capital (el reutemista Juan Carlos Mercier). Es inentendible que en el esfuerzo que hacemos los santafesinos pagando un aumento del inmobiliario, de la patente automotor y en algunos casos de la tasa municipal, se consagre una protección a 100, 150 empresas a las que les está yendo bárbaro y enhorabuena. Me rebela que estén dadas las condiciones para que los municipios y comunas estemos mejor (la economía crece, se ve) y ocurran estas cosas. Imagínese un Estado nacional que distribuya lo que corresponda, los famosos ATN que yo, por ejemplo, no conozco. Los legisladores del justicialismo tendrían que dejar de lado este mezquino juego del cálculo político y ponerse del lado del bien común. Falta tiempo para las elecciones; no hay que poner de rehén a la gente.

   —Se lo vio en Rosario hablando con el concejal Jorge Boasso, ¿planea una alianza?

   —Dialogo con Boasso, con todos los radicales. El radicalismo genera ahora una situación diferente habida cuenta del proceso de normalización llevado adelante. Y al estar las reglas del juego claras se va a generar una gran reunión de voluntades.

   —El proximo gobernador, entonces, ¿va a ser socialista, radical o peronista?

   —Frente Progresista Cívico y Social. l

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