Barletta: "Es legítimo que Binner tenga su candidato y la UCR el suyo"

Mario Barletta promete un segundo gobierno del Frente con la garra y decisión que faltan. Es el principal aliado y la peor pesadilla de los socialistas. Supo explotar como nadie su hazaña de desalojar a los peronistas del gobierno de la ciudad de Santa Fe luego de 25 años y proyectarse como líder partidario.
Ahora dice, entre líneas pero con claridad meridiana, que a la segunda gestión del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) él le pondrá "la garra y todo lo demás que le hace falta" al gobierno de Hermes Binner. Plantea una disyuntiva de hierro: encabeza la fórmula a gobernador o conduce a todo el oficialismo a internas.

Pese a que sus socios descreían de sus amagues, Mario Domingo Barletta, el primer intendente radical de Santa Fe desde 1983, se apresta a lanzarse como precandidato a gobernador del FPCyS a principios de diciembre, según reveló a LaCapital.

—Muchos no creyeron que finalmente se postularía a gobernador, ¿por qué?

—Fue un proceso. Se fue dando. Siempre con la convicción para fortalecer el FPCyS desde la UCR como uno de los partidos que tanto trabajó para lograr el triunfo en 2007. Trabajamos duro para elaborar una plataforma en estos tres años.

—¿Entonces?

—El Frente Progresista tiene que seguir gobernando la provincia. En esta gestión se dio muestra de transparencia y honestidad, se elaboró el plan estratégico, participación ciudadana y descentralización. Se empiezan a encontrar las claves para el desarrollo y no sólo el crecimiento. De cara al 2011 nos planteamos el proceso con la pretensión de encabezar la fórmula a gobernador.

—¿Eso no pone en riesgo al Frente Progresista?

—Al contrario, lo fortalece. En el 2007 la figura de Binner era preponderante e indiscutible. Todos alentamos un acuerdo en torno a su figura.

—¿Ahora lo es la suya?

—Soy uno más entre quienes hemos trabajado en proyectos importantes dentro del Frente. Me halaga sí que desde distintos puntos de la provincia, desde la actividad privada y política, se valore nuestra tarea y se vea a una ciudad de Santa Fe que ya no es gris, degradada, fragmentada socialmente, corrompida políticamente. Desde el resto de la provincia se la veía como mera sede de una burocracia que todos debían solventar. Ahora se la mira de otro modo.

—¿Por qué?

—Porque tiene un impronta de crecimiento con desarrollo. Cuando estuvimos en Universidad del Litoral (UNL) nos propusimos que puedan estudiar también quienes no vivían en la ciudad o no tuvieran recursos para venir. Hoy la UNL está en 137 localidades. A la ciudad la encaramos con conciencia metropolitana, proyectando a largo plazo, con conocimiento y decisión. De ese modo gobernaremos la provincia.

—En el 2007 la UCR tampoco tenía mayores alternativas.

—Hizo lo que tenía que hacer. Fue consciente de sus potencialidades, debilidades y responsabilidad. Ni estaba institucionalizada y casi tuvimos que irnos del partido para generar el Frente. Acompañamos la idea de Binner, que quiso una mujer de Santa Fe para vice.

—¿En qué diferiría un gobierno provincial con usted en relación a uno socialista?

—UCR, PS, ARI o PDP compartimos la lógica de frente. No analizamos diferencias. Tenemos una mirada común de ratificar y consolidar un proyecto, priorizando ello por encima de cada partido.

—Sin embargo, exige encabezar la fórmula. ¿Cómo fortalece eso al Frente?

—La legitimidad del propio Hermes de tener su candidato, o la pretensión del Rubén Giustiniani; de Carlos Comi, en el ARI, o la nuestra, no lesionan, si están en el marco del respeto, el diálogo permanente y la búsqueda del consenso. Si no se alcanza sobre una única fórmula, el consenso será sobre que haya varias fórmulas, y eso es un buen consenso. Nosotros creemos que podemos poner lo mejor para ganar las elecciones y gobernar entre todos la provincia de Santa Fe.

—¿Y si pierden la interna?

—Al día siguiente nos encolumnaremos detrás de los candidatos que la ciudadanía proponga.

—Binner quiere de sucesor a un ministro que no pudo avanzar en reformar el Estado tanto como buscó, ¿qué dice a ello?

—El gobernador tiene legitimidad para marcar su preferencia. Es la misma legitimidad que tiene la UCR para hacerlo. No tiene que ver con personas, claro está.

—¿Con qué tiene que ver?

—Con el desarrollo territorial, la fortaleza, convicción, la garra y el poner todo lo necesario para sostener la voluntad. Llegó ese momento. El de poner todo y alcanzar los acuerdos que nos debemos.

—¿Dice usted que a Binner le faltó algo?

—Digo que ahora viene una segunda etapa en el gobierno del Frente Progresista.

—¿De qué acuerdos habla?

—Menciono tres: reforma constitucional, política fiscal y convivencia pacífica. Un acuerdo previo al acto electoral entre oficialismo y oposición que ponga ahora una fecha a la reforma constitucional?

—¿De verdad piensa que el PJ le dirá que sí?

—Tarde o temprano todos debemos asumir que desde 1994 estamos violando la Constitución nacional, que dice, por ejemplo, que Rosario o Santa Fe son autónomas. La Constitución nacional no le dice a la provincia que si quiere puede declarar la autonomía municipal, lo plantea de modo imperativo. Rosario no puede depender del gobierno de turno para estar presente a la hora de definir a los directores de escuela o al jefe de policía o de establecer una estrategia impositiva y de recursos. Creo que ahora no hay tiempo, pero ojalá los candidatos se sienten y le digan a la sociedad que pusieron ahora una fecha acordada para modificar la Constitución provincial en el 2012, por ejemplo. Tenemos que llegar a un acuerdo en materia fiscal.

—Tres veces lo intentó el actual gobierno.

—No sé si las intentó bien o mal pero el hecho es que no lo logró. No sólo este gobierno sino los anteriores. Las bases de un programa económico que permita el desarrollo de toda la provincia deben ser acordadas por oficialismo y oposición sentados en una mesa con la industria, el comercio, el campo, el turismo. Eso es el consenso de las políticas de Estado.

—¿Está a favor o en contra de la unicameralidad legislativa?

—Estoy de acuerdo con la bicameralidad. Estoy a favor de la descentralización regional propuesto por el Frente. Hay que encontrarle el esquema de juridicidad que necesita para ser compatible con la división departamental.

—¿Qué quiere decir con convivencia pacífica?

—Volver a sentarnos en la vereda a tomar una mates a la tarde o una cerveza. Estar tranquilos cuando nuestros hijos salen a la noche. Que el almacenero pueda tener las puertas abiertas de su negocio. Este tema no debe ser más utilizado por la oposición de turno, sea cual fuere, para la crítica electoral. Estamos hablando de la vida de nuestros hijos. Si quienes nos dedicamos a la gestión de lo público, oficialistas y opositores, no podemos sentarnos en torno a una mesa para librar una de las batallas más difíciles que tiene el país, la provincia y la ciudad, estaremos equivocándonos del peor modo.

—¿Qué dice de la candidatura de Luis Cáceres en la UCR?

—Le deseo suerte.

—¿Qué diría de Binner integrando una fórmula con Alfonsín?

—Primero, al estar de lo que pasa, digo: "calma radicales". Dios quiera que Binner se sume. Tiene que hacerlo.

—¿Ello incidiría en el armado provincial?

—No, pero si lo hiciera sería sólo de modo positivo.

—¿Existe posibilidad de que resigne la pretensión de encabezar la fórmula?

—Hay dos caminos. Consenso o internas. Creo que el miércoles la convención radical se pronunciará por que un radical sea candidato a gobernador del Frente Progresista.

—¿Cuándo se lanza como precandidato?

—A principios del mes de diciembre

Comentá la nota