Surge de un relevamiento elevado a la AFIP.Toman el número de turistas y el nivel de gastos.
Ese impacto se sintió en la facturación de la hotelería, las distintas prestaciones turísticas, el comercio en general y otros rubros que suelen participar del "derrame" que genera la actividad.
El informe fue enviado a la AFIP por el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de la Zona Andina y los datos reflejan la profundidad de la crisis que afecta a Bariloche.
Con ese diagnóstico, los actores económicos locales reclaman desde hace meses medidas urgentes de auxilio fiscal que jamás llegaron.
Un referente del empresariado local dijo sin embargo que en el último tiempo "hay indicios de que el gobierno nacional empieza a entender el problema". El ministro de Turismo, Enrique Meyer (de visita en la ciudad), les habría adelantado ayer varias decisiones que atienden en parte las expectativas.
Desde el comienzo de la crisis, en junio pasado, funcionarios y operadores turísticos locales reclamaron sin mayor resultado un subsidio en el precio de los combustibles, la rebaja de tarifas aéreas, diferimientos impositivos y una duplicación en el monto de los planes Repro.
Según el relevamiento elaborado por los profesionales de Ciencias Económicas, la caída en las ventas acumuladas entre junio y diciembre fue de 1.194 millones de pesos. La estimación es que en condiciones normales la economía turística debió aportar ingresos en ese período por 2.860 millones, de modo que el recorte en el ingreso general fue del 41,7%.
Vale aclarar que el cálculo no recoge los datos puntuales de facturación de cada establecimiento, sino que surge de cruzar la caída reflejada en la estadística de arribos con la media del gasto per cápita que efectúan los turistas durante su estadía en Bariloche.
En todo el período analizado, la reducción en el número de visitantes fue de 276 mil y el déficit de facturación en la alta temporada (junio/agosto) alcanzó los 741 millones de pesos, mientras que entre septiembre y diciembre se agregaron 452 millones.
Particularmente grave fue la caída del turismo extranjero, que es menor en número pero muy significativo por su poder de compra, especialmente el brasileño.
Desagregado por procedencia, durante la crisis del volcán el turismo de origen nacional dejó de aportar a la economía de Bariloche 537 millones de pesos y el extranjero un total de 656 millones de pesos.
En opinión de Colegio, la situación de las empresas locales amerita la adopción de medidas de fomento impositivo de vasto alcance. Recordó que la solicitud a la AFIP formulada en agosto pasado para que exima a los contribuyentes del monotributo y del régimen de trabajadores autónomos "no fue aceptada". Lo mismo ocurrió con la posibilidad de compensar el impuesto al cheque y la disminución del IVA a las actividades turísticas.

Comentá la nota