El colegio tuvo que suspender sus clases la semana pasada por hechos reiterados de inseguridad. El intendente se comprometió a colaborar.
Desde el Municipio indicaron que el motivo de la visita fue cumplir con lo acordado en el encuentro previo, mantenido con el cuerpo directivo del establecimiento.
Baratti dijo que fue para cumplir su promesa de interiorizarse sobre “los temas en los que la Municipalidad puede ayudar al colegio”, mientras que destacó que dialogó con la directora, quien le ofreció un panorama detallado de la realidad social de la comunidad educativa.
A su vez, Seguel agradeció la visita del jefe comunal, asegurando que los “deja más tranquilos, ratificando el compromiso asumido de ayudarnos”. En tanto, la docente aclaró que no van “a dejar sólo al intendente", por lo que trabajarán para resolver las problemáticas juntos”.
Problemas
Por su parte, la vicedirectora del turno tarde, Zulma Avaro, recordó los distintos problemas que padece actualmente la institución, de los cuales se anotició a Baratti, para buscar algún tipo de solución de manera conjunta.
Entre estos inconvenientes, la directiva resaltó la inseguridad: “Las condiciones del entorno escolar hoy están muy complicadas, sobre todo el tema de la calle Pastor Bowdler, que está cerrada hace tiempo por la realización de trabajos municipales y no tiene iluminación; por ahí, hace poco tiempo quisieron entrar a robar, rompiendo todo el cerco perimetral”.
Si bien la semana pasada se habían suspendido las clases por cuestiones de inseguridad, desde el establecimiento aseguraron que ese no fue el único motivo del encuentro, ya que la audiencia había sido pedida un mes atrás, "por lo que se trató de una simple casualidad”.
Asimismo, la vicedirectora señaló que realizaron otros requerimientos a Baratti: “Le pedimos la construcción de un lomo de burro sobre la calle Esquiú, ya que es muy estrecha y los autos pasan muy fuerte, por lo que es grande el peligro, principalmente para los chicos”.
Otra de las cuestiones planteadas por las directivas fue la reubicación de una cámara de seguridad, que hoy funciona sobre la calle Naciones Unidas, a la altura del Polideportivo Municipal. “Nosotras creemos que debería funcionar en la esquina de Esquiú, un lugar donde justamente se suscitan los mayores inconvenientes y los principales hechos de violencia”, explicaron.
Por último, según informaron desde el colegio, se planteó la necesidad de “trabajar de una manera más óptima y cercana con los asistentes sociales de los barrios, para que se dé respuestas efectivas, no como sucedió el año pasado, cuando las soluciones no aparecieron”.
Por último, Avaro indicó que el intendente les pidió un mes de tiempo para brindar las soluciones necesarias para el normal funcionamiento del centro educativo.

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