Barajar y dar de nuevo para enfrentar a los K

Después del fracaso de la estrategia parlamentaria conjunta, radicales, peronistas disidentes y el Frente Cívico de Luis Juez retoman los contactos para renegociar espacios.
La mayoría opositora del Senado tiene los días contados. "Esa mayoría se terminó en la última sesión. Aquella en la que Carlos Menem estuvo ausente y no pudimos votar la coparticipación del cien por ciento del impuesto al cheque. El radicalismo está revisando su táctica", confió a este diario un senador radical de bajo perfil que suele participar de todas las instancias orgánicas de su bloque. El desencanto radical por la suma de derrotas que siguieron a su alianza con el peronismo disidente encabezado por Adolfo Rodríguez Saá es algo más que evidente. El kirchnerismo está al tanto de esas fisuras. Por ese motivo, aprovecha todas las oportunidades que tiene a mano para condenar el armado de las comisiones que se votó en la sesión preparatoria y las modificaciones que posteriormente se hicieron para incluir a Carlos Menem entre los 37 opositores.

Aunque los puentes entre el kirchnerismo y el radicalismo no están definitivamente rotos, por el momento ninguno de ellos los puede transitar. Los radicales descartan que tendrán un voto favorable en la apelación judicial que realizó Julio Cobos para defender la autonomía de la Cámara alta en el armado de la Comisión Bicameral de los DNU. En esa ocasión, Cobos, a instancias de los demás bloques, modificó la integración excluyendo a la tucumana Beatriz Rojkes de Alperovich y de esta manera sentó a cinco opositores y tres oficialistas en la estratégica comisión.

"Cuando la Justicia nos dé la razón, podríamos sentarnos a hablar con el kirchnerismo", dice a este diario el senador radical que imagina una pronta reunión entre Gerardo Morales y Miguel Ángel Pichetto para regresar a la fórmula de cuatro oficialistas y cuatro opositores que le daría la presidencia de la bicameral y el voto de desempate a la oposición. La reapertura de las negociaciones no significaría revisar todo lo actuado. Los radicales podrían considerar la decisión de ubicar a nueve opositores contra seis kirchneristas en las denominadas comisiones de gestión como Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Acuerdos. Y no mucho más que eso.

Antes de recorrer ese camino, el radicalismo tendrá un encuentro con Adolfo Rodríguez Saá. Un senador radical le dijo a Crítica de la Argentina que el acuerdo con el peronismo disidente "va a cambiar de carácter, pero no se va a romper. Negociaremos día a día ya que no tenemos los mismos objetivos ni a mediano, ni a largo plazo".

El armado opositor cruje por varias partes. "Hay que barajar y dar de nuevo", dijo el cordobés Luis Juez en la audiencia de la que participó el ministro de Economía Amado Boudou. Posteriormente, en diálogo con este diario, señaló que "así como está, este armado no sirve, ya que el Senado no funciona". Cuando se le pregunta por qué motivo ahora reniega de un acuerdo que le permitió ocupar lugares destacados en algunas comisiones, Juez contesta que fue producto de su inexperiencia como senador. "No podemos condenar la irracionalidad del kirchnerismo y comportarnos de la misma manera. Eso es funcional a los K porque, si bien ellos no podrán recuperar el afecto popular, pueden hacer que yo lo pierda", dice.

Más allá de la fragmentación del espacio, la oposición se entusiasma con tener algunos triunfos como la coparticipación del impuesto al cheque. Incluso aventuran que podrían tener los dos tercios necesarios para rechazar el veto presidencial al proyecto. El único problema es que los tiempos parlamentarios son "tiempos vaticanos" para los gobernadores que todos los meses tienen que pagar los sueldos.

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