Banqueros resisten la propuesta de Heller de considerar al sistema como un servicio público. Ven con mejores ojos los proyectos de Pinedo y Milman, aunque confían en que el Gobierno no trate el tema este año para no tensionar el sistema.
Los banqueros locales no quieren saber nada con la propuesta de definir al sector financiero como un “servicio público”, que impulsa Carlos Heller.
Se encuentran más a gusto con los proyectos que presentaron el macrista Federico Pinedo y el diputado de GEN Gerardo Milman, que tienen propuestas menos revulsivas para el sistema. Igualmente, se muestran confiados en que la modificación a la Ley de Entidades Financieras no saldrá antes de fin de año.
Esto se debe a las señales que ha dado el Gobierno, que no demuestra mucho interés en fogonear un debate como éste, que podría generarle un desgaste innecesario en la antesala de las elecciones.
En la Comisión de Finanzas de la Cámara baja se decidió reabrir los encuentros que habían cesado el año pasado en los que se discutían los proyectos para modificar la norma actual.
Las reformas que se están barajando han sido consideradas por los banqueros en un mismo sentido: un amplio rechazo al documento de Heller, diputado por Nuevo Encuentro, que postula que la actividad financiera sea considerada como un servicio público, y una visión menos reprobada hacia los proyectos de Milman y Pinedo.
En ninguno de esos textos, que fueron presentados a posteriori de la propuesta de Heller, hay referencia alguna a modificar el carácter del sistema. Por eso la modificación estructural propuesta por Heller, que es vicepresidente de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra), ha sido ampliamente rechazada por el resto de las entidades que nuclean a los bancos, la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) y por las entidades empresarias Unión Industrial Argentina (UIA), Asociación Empresaria Argentina (AEA) y Cámara Argentina de Comercio (CAC).
Desde la cúpula de ADEBA sostuvieron que apoyan el aporte de Milman de incluir a los microcréditos y que resistían la postura de Heller por ser “demasiado ideológica”. Insistieron: “La ley de bancos tiene que hacerse mediante un análisis técnico exhaustivo de los puntos a mejorar.
La propuesta de una banca como sistema público tiene poco sentido práctico”. Por su parte, el presidente de ABA, Claudio Cesario, afirmó a BAE que “con esta ley y la normativa vigente del Banco Central, el sistema financiero ha demostrado funcionar adecuadamente y pasado con éxito distintas crisis”.
El banquero afirmó que la iniciativa que genera más debate es la de Heller, ya que “proponer declarar a la actividad como servicio público cambia el enfoque de los servicios financieros, los convierte en una concesión del Estado y por ende en una actividad sujeta a las regulaciones estatales”.
Cesario juzgó que “en general, las iniciativas parecen no estar orientadas a solucionar el problema del escaso volumen del ahorro nacional que se canaliza a través del sistema bancario y financiero, que es el desafío más importante a encarar por el sistema en estos momentos”. También, al ser consultado por BAE, un banquero local interpretó que “meterse con el sistema financiero es introducir un ruido innecesario”.
Remarcó, además, que los banqueros están tranquilos, ya que aunque salga un dictamen, antes de las elecciones “el tema en el Congreso se va a estancar”. Agregó: “Si llegara a sancionarse, derivaría en una corrida y una incipiente dolarización.
Es por esto que la presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, ha estado saliendo a aclarar que al Gobierno no le preocupa el tema de la fuga de divisas”.




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