Aseguran que las picadas son continuas y que el Municipio “no tiene ganas” de solucionar el problema. Además, advierten sobre los riesgos que corren los motociclistas y afirman que muchos vecinos tienen “temor” de denunciar. Qué dice el Gobierno.
En general, este tipo de accionar tiene como protagonistas a hombres y mujeres jóvenes, quienes en la mayoría de los casos, no cumplen con las normas de tránsito –y de seguridad- que se les exige al resto de los ciudadanos.
Los ruidos molestos generados por las motos y los riesgos que estas carreras traen aparejados –tanto para los chicos, como para terceros- generan desde hace tiempo gran malestar entre los vecinos de las zonas afectadas, quienes aseguran que los disturbios ocurren de lunes a lunes, y que las autoridades hacen la “vista gorda” para no sancionar a los motociclistas.
Aunque los circuitos elegidos suelen variar, los sectores más afectados son los comprendidos por las avenidas San Martín, Rivadavia y Circunvalación, así como los alrededores de la Plaza de las Armas, en la zona del Centro.
Dueños de la calle
En diálogo con DEMOCRACIA, el doctor Adrián Pérez, quien desde hace al menos dos años encabeza los reclamos vecinales ante el Municipio, afirmó: “Es imposible vivir en la avenida San Martín. El ruido es constante todos los días y los fines de semana se extiende hasta las tres de la mañana”.
Según Pérez, la única manera de frenar las carreras es “haciendo que los chicos se ajusten a las leyes de tránsito”, algo que, al parecer, el Municipio “no tiene ganas” de hacer.
“Muchos vecinos no se animan a denunciar porque tienen miedo de las represalias, pero realmente el tema es gravísimo. Los chicos se siguen matando y el Municipio no hace nada. No puede ser que dejen que los chicos se maten alegremente”, sostuvo el médico, en diálogo con DEMOCRACIA.
Además, criticó a las fuerzas de seguridad por la desidia demostrada hasta el momento y aseguró que, a pesar de haber mantenido varias reuniones, las autoridades policiales “no hacen nada” para darle fin a la problemática.
Costos
Independientemente de las molestias ocasionadas a los vecinos, las carreras de motos representan un alto riesgo para la vida de los motociclistas y los transeúntes y un elevado costo para la salud pública, que debe invertir cuantiosos recursos para atender a los lesionados.
“Los accidentes son causa de muchas discapacidades. Hay chicos que son totalmente normales y por un accidente quedan discapacitados para toda la vida”, afirmó Pérez, quien además ejerce su profesión de médico en el Hospital Interzonal “Abraham Piñeyro” de nuestra ciudad.
“Esta gente que dice ocuparse de la salud pública, no se hace cargo. Hugo Talani –secretario de Salud del gobierno local- es uno de los que debería hacer algo”, afirmó.
“Trabajamos permanentemente”
Por su parte, el secretario General del gobierno local, Javier Gabrielli, dijo que el trabajo realizado por el Municipio para erradicar las picadas ilegales es “permanente” y aseguró que “desde que se creó la Agencia de Seguridad Vial, los controles son más efectivos.
“Trabajamos con los inspectores y con la Policía, y en la zona de la avenida de Circunvalación coordinamos para que haya gente de la Policía Vial, de manera de que las picadas sean controladas, sin quitar efectivos del casco urbano”, afirmó.
En otro orden, destacó la realización de las picadas legales en el Autódromo “Eusebio Marcilla” y aseguró que en la edición del 22 de diciembre pasado participaron más de 60 motos de baja cilindrada.
“La verdad es que tuvo un buen resultado. Además de las motos y los autos preparados, participaron más de 60 motos de calle, que son las conflictivas para Junín”, sostuvo y agregó: “Buscamos la forma para que a ellos les salga más barata la inscripción”.
Vale destacar que el costo para el resto de los participantes es de aproximadamente 150 pesos y que las carreras son fiscalizadas por federaciones de motociclistas de la provincia de Buenos Aires.


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