Bandas se enfrentan a los tiros en Chimbas

Todo ocurrió en la noche del sábado pasado en el Barrio Tránsito de Oro. Marginales se tirotearon con un revólver calibre 32. La Policía auxilió a los heridos, detuvo a los sospechosos y secuestró el arma de fuego.
Una gresca entre dos bandas de marginales terminó con dos de ellos baleados en sus piernas y dos presos.

En la noche del sábado, pasadas las 23.00, los vecinos del Barrio Tránsito de Oro, en Chimbas escucharon gritos, vieron corridas y sintieron varios disparos. Eran dos grupos de sujetos que se tiroteaban a quemarropa tras haber discutido fuertemente y que corrían buscando refugiarse.

Un llamado al 911 alertó a la Policía. Los oficiales Juan Allende, Gastón Occhi y el agente Diego Lara de la Motorizada 5, bajo las órdenes del oficial Cortéz, el oficial Julio Aballay y el agente Mario Moreno en el Halcón 40 del Comando Radioeléctrico y el cabo primero Gustavo Riveros y el agente Eduardo Castro de la Seccional 17 conformaron el operativo cerrojo para abordar la situación en un barrio bastante conflictivo, informaron fuentes policiales. Las mismas fuentes comentaron que al llegar al interior de aquel vecindario, los efectivos encontraron a dos sujetos malheridos. Se trataba de Sebastián Antonio Cabrera (19), quien tenía un orificio de entrada y salida en su rodilla derecha. Su amigo, Juan Manuel Pozo (31), fue el más perjudicado dado que padeció balazos en sus dos piernas. Ambos quedaron tirados en medio del dolor y la sangre. Los efectivos consiguieron conocer el apodo de los agresores y comenzaron la búsqueda. Tras algunos minutos de averiguaciones, los policías ubicaron la vivienda donde los sospechosos se habían metido por la fuerza para evitar la detención. Así fue que los uniformados entrevistaron a una mujer de apellido Martínez, quien se habría negado a permitirles la entrada ya que los malvivientes la tenían amenazada con un arma de fuego, comentaron desde la Policía.

Luego de persuadir a la dueña de casa, los efectivos lograron ingresar y aprehendieron al “Gordo Armando”, un menor de 16 años, y a Kevin Carlos Escobar, (20), apodado el “Perro Pitbull”, que estaban escondidos debajo de una cama. A ese individuo se le habría secuestrado un revólver calibre 32 corto conteniendo 3 balas en su interior, detallaron fuentes policiales.

Cabrera y Pozo fueron trasladados al Servicio de Urgencias del Hospital Rawson mientras que los presuntos atacantes fueron esposados y derivados a los calabozos de la Seccional 17, a cargo del Crio. Héctor Páez. Sobre los motivos poco se conocía tras la finalización del procedimiento. Las fuentes especulaban que todo habría sido por un ajuste de cuentas pues tanto víctimas como victimarios pertenecen al ambiente delictivo y rara vez suelen denunciarse.

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