Mientras los cinco sujetos siguen en prisión, se realizan diversos allanamientos en busca de dos prófugos.
Como ya se informara, la investigación se inició hace dos años en la Justicia de Quilmes cuando la aseguradora Federación Patronal denunció una serie de estafas mediante la modalidad conocida como "caranchos". La banda reclutaba a indigentes a los que les fracturaban huesos -particularmente los de los brazos- con un palo envuelto en goma y, posteriormente, los hacían presentarse ante compañías de seguros simulando ser víctimas de accidentes de tránsito.
Los investigadores descubrieron que quienes sufrían las lesiones recibían muy poco dinero a cambio -unos 400 pesos- y que eran amenazados para que no denunciaran las estafas, mientras que los abogados que los patrocinaban en la demanda cobraban sumas cercanas a los 35.000 pesos, además de honorarios profesionales. Esta organización, reclutaba falsos testigos para que declararan sobre los inexistentes accidentes.
Durante el día de ayer, ante la Fiscalía a cargo de Ruggeri, se realizaron una veintena de reconocimientos en rueda donde algunas de las personas quebradas por los “rompehuesos” señalaron a los imputados. De acuerdo al abogado de la aseguradora, el quilmeño Diego del Corral, Julio César Bay (29 años) fue reconocido como uno de los que infringieron las lesiones y el abogado César Alejo Tampallini (55 años) como el que "armaba" la maniobra de estafa. Del Corral indicó además, que la abogada Silvana Teresa Canda (50 años) y Alicia Cristina Zalazar (25 años), quienes están acusadas de conducir los vehículos con los que se fraguaban los accidentes, no fueron identificadas, al igual que Ezequiel Diego Urtusar (25 años).
En tanto, se realizan diversos allanamientos en la ciudad de Claypole (partido de Almirante Brown) y en la provincia de Entre Ríos con el objetivo de dar con los dos prófugos que se dedicaban a fracturar a los “lesionados”, cuatro de los cuales ya fueron sobreseídos.
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