El Banco Mundial, duro con España

Un director de la entidad calificó de "muy grave" la situación de la economía, aunque defendió el ajuste
MADRID.? El Banco Mundial se sumó ayer al coro de críticas de los organismos internacionales de crédito y las agencias de calificación de riesgo, que ven insuficiente el plan de recortes de 15.000 millones de euros implementado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Pero el informe de la entidad, que calificó de "muy grave" la situación de la economía española, no fue el único escollo que debió enfrentar el presidente socialista: presionado al mismo tiempo por la oposición y los sindicatos, también debió postergar hasta el lunes el anuncio de los lineamientos generales de la ley de reforma laboral, previsto inicialmente para ayer.

Sin embargo, las declaraciones del director de tendencias internacionales del Banco Mundial, Andrew Burns, fueron las que más preocupación causaron en las filas del gobierno, que no cesa de recibir advertencias desde el exterior por la dificultosa marcha de su economía.

"Creo que la situación en España es muy grave y que tiene el desempleo extremadamente alto", afirmó el referente de la institución crediticia con base en Washington, para causar una nueva oleada de especulaciones en los mercados españoles.

Esto, a pesar de que el propio Burns luego aclaró que es "probable" que las medidas de consolidación fiscal reduzcan el riesgo de que empeore la economía. "Las medidas tomadas por el gobierno español en torno de la reducción del déficit público son acertadas", remarcó luego, a pesar de que señaló al continente europeo como "el gran obstáculo" para la recuperación de la economía mundial.

Por otra parte, en una jornada cargada de tensión y nerviosismo por versiones de una posible ampliación del plan de ajuste, Rodríguez Zapatero admitió que "no descarta más medidas" para reducir el gasto público con el fin de acercarse a las metas solicitadas por los organismos internacionales.

Estas medidas podrían traducirse en la eliminación de puestos hoy ocupados por altos funcionarios estatales, que había sido propuesta en numerosas oportunidades por la conducción de la principal fuerza política de la oposición, el Partido Popular (PP). El recorte podría incluir la supresión de secretarías e incluso ministerios, aunque Zapatero aclaró que antes de decidirlo se debe dar un "apropiado debate" con la oposición y en su propio partido.

El gobierno español mantenía anoche intensas reuniones con los sindicatos y las cámaras empresariales para acordar un documento común de reforma laboral.

Si bien no se conocían aún detalles sobre los avances de las negociaciones, los sitios web de algunos diarios españoles señalaban que el gobierno extenderá el plazo hasta el próximo domingo o lunes para poder conseguir el consenso en los puntos más conflictivos, como la reducción de las indemnizaciones por despidos.

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