Allegados a algunos de los acusados en el juicio contra Videla y Menéndez provocaron al juez español y al secretario de DD.HH., Duhalde.
Durante los incidentes, el periodista de Radio Nacional Córdoba Aldo Blanco recibió algunos golpes cuando intentaba fotografiar a las dos personas que repudiaban al magistrado y al funcionario.
Los disturbios se desencadenaron después del mediodía, en un cuarto intermedio del juicio, cuando Garzón caminaba por el hall ubicado entre la sala de audiencias de Tribunales Federales y la biblioteca, donde luego brindó una conferencia de prensa.
Allí, la viuda de uno de los militares muertos durante el copamiento de La Tablada en 1989, Liliana Raffo de Fernández Cuttielos, y otro allegado a los acusados, Alberto Apreas –según lo identificaron periodistas presentes en el lugar y la agrupación Hijos a LaVoz.com.ar– insultaron a Garzón y a Duhalde.
Al juez español le gritaron: “¡Vivan los falangistas, vivan los católicos españoles!”. Y agregaron: “¿Qué pasa con los guerrilleros de la ETA?” El juez está suspendido precisamente por abrir investigaciones sobre crímenes del franquismo, algo que no está autorizado por las leyes españolas.
“(Mi esposo) fue asesinado por el ataque terrorista a la Tablada del Movimiento Todos por la Patria (MTP), organización creada por Duhalde en Managua (Nicaragua), junto con (Enrique) Gorriarán Merlo”, acusó a Raffo ante las cámaras de televisión que registraron los incidentes.
La presencia de Garzón y de Duhalde también provocó que los 31 acusados se retiraran de la sala de audiencias y siguieran las alternativas por el circuito cerrado de televisión en un sector contiguo a donde sustancia el juicio el Tribunal Oral Federal Nº1.
Baltasar Garzón escuchó en el juicio el testimonio del ex preso político y actual legislador provincial por el kirchnerismo Enrique Asbert, quien relató que antes de ingresar como preso “legalizado” a la UP1, pasó primero por el Departamento de Informaciones (D2) de la Policía de Córdoba, donde fue torturado con brutalidad. Asbert recordó que el preso político Pablo Balustra, asesinado en un simulacro de fuga, estaba hemipléjico cuando fue ultimado a causa de la tortura.
El gobernador Juan Schiaretti, quien ayer a la mañana recibió al juez español, repudió el ataque contra Baltasar Garzón, calificando a quienes lo agredieron como “nostálgicos de la dictadura”.


Comentá la nota