El uniformado recibió un disparo en la frente al enfrentar a delincuentes. Un detenido.
El hecho ocurrió ayer por la tarde en la intersección de Malabia y Pellegrini, en el barrio Victoria de la Capital tucumana, cuando el efectivo Miguel Ángel Roa (33), regresaba a su domicilio ubicado en el Pasaje Japón al 2200, cuando observó a dos sujetos, uno a bordo de una moto, trataba de robar a una persona.
El efectivo, a pesar de estar de franco de servicio, dio la voz de alto, lo que motivó que los delincuentes no lograran su cometido y abandonaran en lugar en la motocicleta, para después darse a la fuga corriendo.
Roa, quién también se encontraba a bordo de su motocicleta, comenzó a seguirlos, cuando al llegar a la intersección de Malavia y Pellegrini, uno de los malhechores le efectuó un disparo que impactó en su cabeza, cayendo en el lugar.
Vecinos del lugar dieron aviso a la Policía y Emergencias, quienes derivaron al efectivo al Hospital Ángel C. Padilla donde ingresó en grave estado, siendo operado de la herida recibida en estos momentos. El uniformado se domicilia en el pasaje Japón junto a su mujer y sus dos hijos.
Por su parte, al lugar se apersonó el subjefe de la Policía, comisario Luis Pedraza, quién se puso al frente de las operaciones para detener a los delincuentes, quienes se habrían ocultado en algún sector ubicado entre los barrios Ejército Argentino, 11 de Marzo, San Alberto y Los Gráficos. Horas después, uno de los sospechosos fue capturado.
Personal de Criminalística realizó las primeras pericias en el lugar. Uno de los elementos de prueba clave serían las huellas halladas en uno de los espejos del rodado en que se movilizaban los malvivientes.
Al cierre de esta edición, el uniformado permanecía internado en gravísimo estado, informaron desde el Padilla.
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