Quienes viven cerca de estos lugares están obligados a soportar la presencia de moscas, mosquitos y otros insectos porque estos terrenos permanecen cubiertos de maleza y desperdicios
Sin importar el motivo de la desidia, estos terrenos se convierten en basureros porque en ellos arrojan desechos domiciliarios, ramas, escombros, entre otras cosas. Además, los pastos altos son una barrera visual para los transeúntes, un buen escondite para los malhechores y un excelente lugar para la proliferación de insectos y roedores.
En muchos casos, el abandono de algunos terrenos es histórico y varios de ellos tienen estructuras de viviendas en ruinas.
En efecto, muchos frentistas aseguran que prefieren pagar la multa porque es más barato que limpiarlo de forma particular. Mientras tanto los vecinos que sufren el desinterés de algunos propietarios, están cansados de hacer denuncias.
"Sabés las veces que llamé a la Comuna para reclamar que limpien este terreno, pero me aseguran que es una tarea de los propietarios y que ellos se encargan de aplicarle multas, sin embargo aún así no escarmientan", expresaron los vecinos consultados por este diario.
Es así, que el tema de los terrenos baldíos en Formosa depende de la buena conciencia de la gente y de la solidaridad con los habitantes de las casas lindantes que deben lidiar con todas clases de peligros que albergan estas tierras cubiertas de malezas.
Sea producto de la viveza o desinterés de los dueños de estos terrenos, es innegable que estos lugares son un foco de contaminación y que ofrecen un refugio ideal para los roedores, mosquitos, y en el peor de los casos, de personas o grupos que atacan a los transeúntes.
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