Balances de una gestión opacada tras la derrota

Los vecinos de Caleta Olivia, no salimos de nuestro asombro, a medida que avanzaron las pseudo rendiciones de cuentas del gobierno municipal en retirada, fueron en aumento las declaraciones antojadizas de sus deslucidos funcionarios de ocasión; que a manera de cortinas de humo ocultan y distraen acerca de sus últimas tramoyas al frente de la Intendencia.
Cabe recordar que cuando se habla de rendición de cuentas, se debe decir taxativamente: cómo el Departamento Ejecutivo Municipal ejecutó las partidas y cómo realizó las inversiones que le asignaron los Concejales en el Presupuesto Municipal año a año, más los dineros recibidos en forma extraordinaria, desde el 2003 a la fecha.

Pues mal, nada de eso han venido haciendo los funcionarios políticos variopintos y de procedencias extraterritoriales. Hasta ahora, ni siquiera se presentaron en el H. Concejo Deliberante a explicar aunque sea mínimamente que hicieron con los caudales públicos. ¡Recién el día viernes pasado se enviaron los Ejercicios de 2009 y 2010 a los concejales salientes!

Pero siguiendo con los escenarios de las pseudo-rendiciones de cuentas de la gestión en retirada, el colmo llegó ayer con la puesta en escena de la Secretaría de Gobierno, cuyos actores le atribuyen al cotillismo la creación del área de Medio Ambiente entre otras políticas ambientales que vienen de antaño.

Es harta conocida la gestión de los concejales de los períodos 1991-1995 y 1995-1999 en materia de incorporación de la dimensión Ambiental en la antigua Comisión Permanente de Salud Pública del H. Concejo Deliberante; y de la abundante legislación de salud y medioambiente surgida de proyectos que presentarán por esa época y que aún rige en la actualidad.

En virtud de ello, es que durante los primeros mandatos del actual Intendente electo Don José Manuel Córdoba, allá por 1998 se crean en la Secretaría de Gobierno las Áreas de Medioambiente, compuestas por Educación Ambiental e Impacto Ambiental, conjuntamente con un Cuerpo de Inspectores de Comercio y Bromatología, que monitoreaban la aplicación de las políticas y de la legislación vigentes.

Desde el 2003 a la fecha fue un sesgo de la gestión municipal saliente, estigmatizar sus políticas bajo un slogan publicitario hueco: “construyendo la ciudad que queremos”, y por lo tanto, nada de lo hecho por las gestiones peronistas anteriores fue reivindicado. Pero en éste caso, se agrava esa anomia política al atribuirse sin más, la creación de áreas ya existentes por el solo hecho de haberlas dotado de un rango innecesario de Subsecretaría.

En la Secretaría de Servicios, ya existía un móvil que hacía la recolección diferenciada de los residuos patológicos que hoy no circula, y otro de control canino en la vía pública. Se construyó la Planta de Residuos Sólidos Urbanos, que vino a inaugurar en persona el Dr. Néstor Carlos Kirchner, se optimizó la recolección de residuos y se comenzó la clasificación de los mismos para su reutilización por la industria.

Los informes de Impacto Ambiental y Control de la aplicación de la legislación respectiva, estuvo a cargo de profesionales, como el Ing. Guillermo Pérez o como el Prof. Osvaldo Manrique, que coordinó las políticas de Educación Ambiental en los establecimientos educativos. Es decir que la actual gestión del área, se articuló a partir de estructuras y políticas que sobrevivieron desde los ’90.

En modo alguno se incrementaron sus servicios a la comunidad. Otros, desaparecieron o quedaron estancados por espacio de una década como mínimo. Se advierte en el caso del Secretario de Gobierno –que por entonces no era vecino de la ciudad-, que ni siquiera consultó el Archivo Municipal, como tampoco le preguntó al funcionario -primo del Intendente actual- Sr. Claudio Laportilla, que por entonces colaboró en la implementación de tales áreas ambientales.

En resumida cuenta, los brumosos balances de la gestión municipal saliente, carecen de veracidad suficiente, son simples expresiones que carecen de documentación respaldatoria y de validez histórica. Son una improvisada cortina de humo para cubrir la retirada de las derrotadas huestes cotillistas, que tras su Waterloo del 23 de octubre ppdo. han servido para ir caumuflando sus estertóreas maniobras administrativas: el incremento de la planta de personal, los incrementos de Módulos al personal afín a su gestión –con la complicidad del S.O.E.M.C.O.-, o el incremento del endeudamiento con los proveedores, entre otras medidas que pronto quedarán develadas.

Por favor que el último en salir apague la luz…, ah no se olviden el café!!

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