El mercado de las pasas tiene precios internacionales, lo que mantienen su cotización. El incremento de los costos internos preocupa al sector que con una inflación creciente vio disminuido su base de rentabilidad de manera notable.
Uno de los datos que se destaca es que este tipo de producción, tiene la ventaja del secado al sol y como actividad casi artesanal hay una alta dependencia de mano de obra.
“La pasa tuvo algunos problemas en el mes de mayo producto de las restricciones a las exportaciones”, afirma Francisco Paladini, cuando analiza parte de la realidad del sector. Si bien esto se normalizó gracias a las labores de las instituciones como el SENASA, la Cámara de Comercio Exterior, y el Gobierno. De todos modos esta traba parcial llevó a que el ritmo de compra no sea el mismo de siempre al de otros años.
La realidad de mercado llevó a que se acumule cierto stock de productos, pero como pierde sus condiciones inmediatamente, se han recuperado bastante los stock.
Lo cierto es que esta recuperación se debe en gran parte a que durante la cosecha 2012 el volumen de producción no fue el mismo, producto de la dismunición de producción a raíz de insidencias climáticas que afectaron en la primavera pasada y los golpes de calor del mes de enero pasado. “Por esto, el stock es menor. En un año normal se producen unas 30.000 toneladas anuales pero este año no creo que lleguemos a las 22.000 consigna el empresario”. Lo que lleva que el mercado no esté tan apretado para la venta.
La trabaja
Para Paladini, los problemas que tiene el sector es la restricción de mercados. Argentina por su política exterior tiene la puerta cerrada a los acuerdos de libre comercio. “Es por esto que tenemos que abrirnos al mundo”, afirma el empresario en casi una contradicción con lo que plantea el Gobierno con el cierre de las fronteras a las importaciones y con ello si se quiere un limitante en los mercados externos. “Esto ha llevado a que nos hayamos circunscripto sólo a Brasil lo que es un poco peligroso si este país tiene algún derrumbe en lo económico”. El empresario explicó que a raíz de los problemas impositivos y de gestión, se han dejado de lado la Comunidad Económica Europea, por ejemplo. La dependencia de Brasil en el mercado pasero es complicado pues de aumentar los niveles de crisis en ese país, podría poner en aprietos al sector. Ejemplo de ello es que en Brasil aumentó el nivel concursos y quiebras de manera alarmante en el último año”. Lo que marca que las empresas tienen un alto nivel de endeudamiento”. La diferencia que se tiene con Chile, un importante productor de pasas, es que “tienen muchos más mercados.
Vale marcar que en los últimos años el promedio de pasas que ingresó al mercado brasilero fue del 84 por ciento. Luego le siguen Estados Unidos y actualmente lo que está haciendo alguna gente es exportar pasas semiprocesadas, lo cual es un arma de doble filo porque Chile las compra y sale como industria de ese país. Una situación similar se vive con la venta de vinos a granel. En la actualidad cayó la venta de embotellados en San Juan- por no tener fraccionamiento suficiente- y aumentó el a granel. “Hoy no vendemos marcas vendemos granel”. En ese sentido marcó que “el negocio fácil es un negocio a corto plazo, que atenta contra la industria”, afirmó Paladini.
La realidad pasera
El empresario y dirigente cuando analiza la realidad de su sector explica que se están viendo algunos retrasos en la cadena de pagos pro los 60 días que estuvo cerrado el mercado. “Esto hizo que muchas empresas resistieran con sus finanzas y ahora les esta costando salir”. De todos modos, no hay empresas que se hayan caído, sin embargo las que tienen más dependencia de Brasil son las que cuentan con mayores problemas.
“El problema es que las empresas que están apalancadas financieramente, los bancos no perdonan y ahí pueden surgir los problemas. Un proveedor local o un productor puede entender el retraso en los pagos, pero los bancos no entienden este tipo de variables. “Cuando tenés prefinanciación, los tiempos están regulados por el banco y también por el Banco Central de la República Argentina, ahí no hay plazos, sólo existen vencimientos”, detalló Francisco Paladini.
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