La mayoría de las últimas aperturas bancarias se hizo en este sector de la ciudad. Aseguran que es por la gran actividad comercial que tiene y se estima que la tendencia se mantendrá.
Neuquén > Impulsados por la fuerte actividad comercial y alto grado de consumo que hay en el Bajo, los principales bancos que operan en la capital provincial comenzaron a abrir sucursales en esta zona y alrededores.
Así, los límites de la zona bancaria que siempre estuvo reducida al área del centro empezaron a desplazarse hacia el Sur y de acuerdo a las previsiones de las entidades, la migración no se detendrá mientras el área geográfica absorba la mayor parte de la actividad comercial de la capital.
“La ciudad no es la de hace veinte años atrás, que se dividía entre el Alto y el Bajo y quienes caminaban por un sector no iban hacia el otro”, afirmó a La Mañana de Neuquén uno de los gerentes bancarios consultados. “Hay una integración que se produjo en forma paulatina, lo cual se ve reflejado en la actividad comercial y financiera y por eso no sólo los bancos sino también las principales firmas hicieron pie en la zona”, remarcó.
De acuerdo a las estadísticas de la dirección de Comercio del municipio, en los últimos cinco años abrieron diez sucursales en la ciudad. Del total, seis eligieron la avenida Olascoaga y las calles Alcorta y San Luis en el corazón del Bajo, además de la San Martín en el límite con el Alto.
Las firmas
El HSBC, Santander y Patagonia fueron algunas de las firmas que comenzaron a prestar servicios en el área, además de Credicoop y Banco Provincia de Neuquén (BPN), entre otras.
El desplazamiento de la zona bancaria está relacionado en forma directa con la fuerte actividad comercial del Bajo, en un contexto en el cual la bancarización comenzó a abarcar cada vez a más personas y de diferentes sectores sociales.
“Los bancos tenemos que estar ofreciendo los descuentos de nuestras tarjetas, por ejemplo, en donde está el consumo”, coincidieron los directivos de las entidades financieras. “Y además tenemos que estar porque nuestros clientes caminan por esta zona y estar cerca de ellos nos permite brindar un servicio mejor”, destacaron.
Esto ocurre sobre un escenario en el que, según los operadores inmobiliarios, en el Bajo no quedan locales comerciales libres. “Todo está alquilado, y si hay algo desocupado no está sobre las calles de mayor movimiento de personas”, indicaron.
En los registros de la dirección de Comercio, que conduce Alberto Chandía, figura un total de 31 bancos operando en la ciudad. Casi la mitad (14) tienen sede en la tradicional zona bancaria, sobre las calles Juan B. Justo y la avenida Argentina.
Los bancos no fueron los primeros en hacer pie en el Bajo. Antes, las tarjetas de crédito y algunas financieras la adoptaron como espacio para instalarse también.
“¿Cuánta plata suponés que se mueve en el Alto y cuánta en el Bajo?”, indagó un gerente bancario. “La respuesta está en que las principales marcas, sin importar si son de ropa, electrodomésticos u otro rubro, y al margen del tipo de público al que apunten, ya no sólo están en los shoppings y en el Alto, sino que también llegaron al Bajo”, respondió. “Los bancos no podemos estar ajenos a esa sinergia”, sentenció.
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