Bajo presión, Italia prepara más ajustes

Bajo presión, Italia prepara más ajustes
Berlusconi impulsa una reforma jubilatoria y enfrenta una fuerte oposición de sus aliados; fuerte respuesta a Sarkozy y a Merkel
Roma.- Presionado por un ultimátum de la Unión Europea (UE), que le exigió presentar antes de la cumbre de mañana un plan de medidas "valientes" para que Italia reduzca su gigantesca deuda y vuelva a crecer, el premier italiano, Silvio Berlusconi, intenta poner a punto un nuevo ajuste que podría hacer saltar por los aires su frágil gobierno.

Mientras hay quienes empiezan a creer que también Italia necesita de un rescate -como ya ocurrió con Grecia, Irlanda y Portugal-, Berlusconi anunció una drástica reforma del sistema previsional, con un aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años, tanto para hombres como para mujeres, entre otros recortes.

El anuncio cayó como una bomba entre las filas de la Liga Norte, la principal aliada del debilitado gobierno de Berlusconi, cada vez más desacreditado por sus escándalos judiciales y sexuales.

La Liga Norte, que desde hace meses tiene en sus manos el poder de "desenchufar" la máquina que mantiene con vida el gobierno del Cavaliere, siempre se opuso a esta reforma, como recordaron ayer claramente varios de sus exponentes. "La Liga siempre fue contraria a una hipótesis de una rediscusión de la edad de jubilación", dijo Marco Reguzzoni, jefe de la bancada de la Liga Norte en la Cámara de Diputados. Roberto Maroni, el ministro del Interior, también liguista, se expresó en forma similar: "Ya hemos cedido [en este tema], los jubilados ya han cedido".

Algunos partidos de la oposición, que desde hace meses reclaman la cabeza del Cavaliere por considerarlo responsable del desastre económico y de la parálisis política, en cambio, se manifestaron favorables a discutir el tema.

En este clima de máxima tensión, la reforma del sistema jubilatorio fue el eje central de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros a la que convocó de urgencia el premier, que por la mañana también se había reunido con el presidente, Giorgio Napolitano, para ponerlo al tanto de la compleja situación.

Italia, la tercera economía de la zona euro, en efecto, corre el riesgo de ser la próxima en hundirse ante la crisis. El gobierno ya aprobó recientemente un paquete de austeridad por 75.000 millones de dólares para balancear su presupuesto. Pero como quedó claro por la reacción de los mercados, que desconfían de su estabilidad financiera y por el ultimátum de la UE, la implementación de las medidas fue demasiado lenta y el gobierno no cumplió con su promesa de relanzamiento de la economía.

La fragilidad de la situación de Italia quedó en evidencia anteayer, durante la cumbre en Bruselas, cuando Berlusconi incluso fue "humillado" por la influyente dupla conocida aquí como "Merkozy", es decir, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Ambos se reunieron en privado con Berlusconi para exigirle que acelere las reformas económicas para que no se agrave la crisis de la eurozona. Y fueron más tarde protagonistas de una escena -perfectamente visible en un video-, que fue una virtual cachetada para Italia.

Durante una conferencia de prensa conjunta, cuando un periodista les preguntó a Sarkozy y a Merkel si monsieur Berlusconi les había asegurado que Italia aprobaría sus reformas, ambos se miraron durante unos segundos, sin ocultar sus sonrisas sarcásticas.

Acto seguido, Sarkozy dijo: "Tenemos confianza en el conjunto de las autoridades italianas, en las instituciones políticas, económicas y financieras del país".

Pero fue demasiado tarde. Las risas fueron recibidas casi con indignación en Italia, incluso entre los más acérrimos antiberlusconianos, que consideraron que la reacción del eje franco-alemán de "ridiculizar" a Berlusconi fue demasiado lejos. "Es inaceptable que Merkel y Sarkozy se permitan hacer risitas sobre un gran país como el nuestro", dijo Emma Marcegaglia, presidenta de Confindustria (la Unión Industrial local), al reclamarle al premier reformas estructurales que le devuelvan credibilidad al país.

La ironía de Sarkozy y Merkel por supuesto también enfureció al propio Cavaliere, que en un comunicado no ocultó ayer su indignación. "Nadie en la UE puede autodenominarse comisario y hablar en nombre de los gobiernos y pueblos europeos. Nadie puede dar lecciones a sus socios", clamó Berlusconi, en una clara respuesta a la dupla "Merkozy".

En una larga nota, el premier tampoco se privó de atacar directamente a las economías de Francia y Alemania. "En cuanto a las turbulencias por la deuda soberana y por la crisis del sistema bancario, en particular franco-alemán, tenemos posiciones firmes, que llevaremos a la próxima cumbre de la UE", denunció. "Italia se apresta a completar lo que es de interés nacional y europeo", insistió el Cavaliere.

"Honramos nuestra deuda pública puntualmente, tenemos un superávit primario más virtuoso que el de nuestros socios, vamos a alcanzar el equilibrio fiscal en 2013, y nadie tiene nada que temer de la tercera economía europea y de este extraordinario país fundador que aprecia tanto la cooperación supranacional como su orgullosa independencia", concluyó.

DIXIT:

"Nadie en la Unión Europea puede autodenominarse comisario y hablar en nombre de los gobiernos europeoselectos. Nadie puede ?dar lecciones a sus socios"

Silvio Berlusconi

Primer ministro de Italia .

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