“La baja del turismo en el Valle Central fue preocupante”

Reflexionando sobre el turismo local, Jorge Carabus, principal referente de la Cámara de Turismo advirtió la paupérrima situación por la que atraviesa la provincia luego de que todavía no se haya encontrado “el norte” para postular a los bellos paisajes catamarqueños como destinos turísticos nacionales.
Los …“mil Distintos tonos de verde”… , lanzados a la fama por Rodolfo “Polo” Giménez, parecen todavía no encontrar el “norte” de la brújula turística para atraer visitantes hacia los bellos paisajes de esta comarca. Así, y con cada gestión que llega, la situación parece ser más evidente aún. Realizando balances sobre lo que dejó el fin de semana largo de Semana Santa, Jorge Carabús, referente de la Cámara de Turismo de la Provincia admitió que “fue notable y preocupante la baja de turismo en el Valle Central”, dijo, y tratando de analizar la triste situación desde un contexto nacional opinó que “incidieron varios factores: estamos en una etapa económica en Argentina en que los tiempos no son de antes”, esgrimió el referente, aunque al parecer no tuvo en cuenta la información nacional que daba cuenta de millones de turistas circulando por el país y casi dos mil millones de pesos recaudados, siendo este período del año calificado por las ciudades turísticas como “bueno e intenso”.

Continuando con sus inferencias sobre la situación turística catamarqueña, el empresario local advirtió que “con la falta de una importante promoción turística y la ausencia de la comunión perfecta entre el estado y el sector privado para armar paquetes turísticos atractivos, los resultados están a la vista”, opinó el referente.

“Con turismo y sin crecimiento”

Sin ocultar sus expectativas por la flamante conducción de la cartera turística local, Carabus observó que “en esta primera etapa se noto un trabajo directo para promocionar Semana Santa en la Capital, cuando tenemos puntos muy importantes en el interior”, dijo tras recordar que durante el fin de Semana Santa “a lo largo de la geografía catamarqueña hemos tenido puntos altos, medios y bajos”. Así, consideró como “puntos altos” a destinos como Fiambalá, Antofagasta y los Valles Calchaquíes, cuando es de público conocimiento que la capacidad hotelera de estos importantes puntos turísticos provinciales cuentan con una capacidad de 30 a 60 camas y escasos servicios turísticos, lo que implicaría que un solo contingente de turistas coparía la capacidad de las camas mientras que el resto tendría que pernoctar dentro del transporte en el que llegaron a la inhóspita ciudad. “La capacidad hotelera es mínima, por eso se habla de porcentajes altos de ocupación”, aclaró Carabus tras analizar que ciudades como Fiambalá o Antofagasta de la Sierra “son lugares que tienen turismo todo el año pero no han crecido, tienen la misma capacidad de camas desde hace 10 o 15 años atrás”, esgrimió el referente tras aclarar que “trabajan siempre con lo mínimo. En zonas importantes como Fiambalá no se nota el crecimiento ni el desarrollo en infraestructura de mejor cantidad o en calidad de servicios, cuando éste es un destino con frecuente visita de turistas”, opinó y tras deslindar culpas a la provincia dijo que “también tienen que ver el sector privado y el municipio”.

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