La baja nota de Italia provoca disturbios

A pesar de los severos ajustes del gobierno de Silvio Berlusconi, la agencia de riesgos Standard & Poor’s calificó en modo negativo a la deuda italiana soberana. En el oficialismo, en la oposición y en las calles se hicieron sentir las protestas.

La agencia de rating Standard & Poor’s anunció una rebaja de la calificación de la deuda soberana de Italia. La confiabilidad y solvencia de la península –su capacidad de pagar la deuda pública– pasó de “A+” a “A”, con “perspectivas negativas” que derivan de las “débiles” previsiones de crecimiento de la economía. La noticia cayó como un balde de agua fría en el gobierno, que en los últimos meses implementó un duro plan de ajuste, monitoreado por el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

Por medio de un comunicado, la agencia estadounidense subrayó cómo la recesión es producto de una “coalición (de gobierno) frágil” que “limita la capacidad de respuesta del Estado” para hacer frente a la crisis y al crecimiento económico. Además, opinó que las diferencias políticas en el Parlamento continuarán a acotar las posibilidades del Ejecutivo de “responder con decisión a los desafíos macroeconómicos, internos y externos”.

Con respecto a los últimos tijeretazos implementados con la esperanza de lograr el déficit cero en 2013, S&P sostuvo que no lograrán hacer mucho “para relanzar” la economía del país, ya que “la reducción del ritmo de la actividad económica hará difícil alcanzar las metas fiscales”.

A pesar de que la nueva “nota” continúa considerándose “buena”, ahora el país deberá pagar intereses más altos por los créditos que pida.

Silvio Berlusconi dijo que “las apreciaciones” de la agencia están contaminadas por “consideraciones políticas más que por la realidad”. A través de un comunicado, el presidente del Consejo de Ministros aseguró que la prensa es la culpable de pintar un escenario irreal, que daña la imagen del país, y la responsable de este tipo malas nuevas.

Según el premier, el gobierno “siempre obtuvo la confianza del Parlamento, demostrando así la solidez de la mayoría”. Il Cavaliere admitió que aún no se tomaron medidas para fomentar el crecimiento –estancado hace más de una década– pero aseguró que el Ejecutivo las está “preparando”.

La decisión de S&P llega en un momento en el que las agencias de rating están progresivamente perdiendo credibilidad. Muchos analistas descreen de los parámetros que utilizan y sostienen que existen intereses económicos detrás de sus calificaciones. <

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