La directora de Maternidad e Infancia de la provincia, Maria Costas, destacó el logro e intentó relativizar que, por otro lado, hay un incremento de la mortalidad materna.
“La curva se viene manteniendo en descenso desde hace muchos años”, consignó Costas.
La tasa de mortalidad infantil se redujo casi a la mitad en un año. Pasó del 13,7 por mil en el año 2009 a 7 por mil en el año 2010. Fallecieron 39 niños menores de un año.
Durante el año 2010, la provincia tuvo la tasa de mortalidad infantil de 7 por mil. La dás baja del país junto a la Ciudad de Buenos Aires que registró el mismo número.
A nivel país, la tasa se ubicó en 11,9, según informó la Dirección de Estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación
Costas aclaró que el índice suele variar “tanto cuanto baja mucho como cuando sube, porque tenemos que tener en cuenta que nos manejamos con valores aboslutos muy pequeños, entonces las tasas y los porcentajes se hacen grandes”.
“En 3 casos, uno es el 33%, pero en 300 no significa nada. Como tenemos siempre valores muy bajos, por eso las tasas tienen variaciones tan importantes”, comentó.
“Para poder compararnos con el resto del país, no queda otra que aceptar esta medición de tasas. Es lo que estadísticamente se utiliza, sino no podriamos tener parámetros. Para nosotros es un parámetro que no es tan indicativo como sucede con otros paises o provincias”, aclaró.
En ese sentido, relativizó la tasa de mortalidad materna. “Oscila ente 0 y 4. Cuando tenemos 4 casos, la tasa es de 9, cuando en el país es de 4. Cuando tenemos 2 casos, la tasa es de 2. Nos vamos a la mitad del país”, indicó.
“Subió, pero fueron dos caso más. Son importantísimos, nos tiene que movilizar, pero a nivel tasa, si bien lo aceptamos, cualquier matemático te dice que no se deben construir ni tasas ni porcentajes con valores menores de 5. Como provincia no deberíamos ser comparados con tasas en mortalidad materna porque hasta ahora siempre han sido menos que 5”, estimó.
La tasa de mortalidad materna en el año 2010 en La Pampa fue de 7,2 cada 10.000, cuando a nivel país la tasa se ubicó en 4,4.
Se trata de la muerte de la mujer embarazada o dentro de los 42 días siguientes a la terminación del embarazo. En La Pampa se produjeron cuatro fallecimientos de estas características. El doble de las muertes ocurridas en 2009, que habían marcado un tasa de 3,6.
La profesional señaló que la mortalidad infantil es un indicador de la calidad de vida de las personas. “Hay otros factores, por ejemplo el control de embarazo temprano, que dependen de la concientizacion de la comunidad”, apuntó.
“Nosotros vivimos hablando del uso de la libreta sanitaria, del control temprano del embarazo. Tambien depende de la comunidad, que tome en sus manos estos indicadores”, dijo.
“Los indicadores sirven para decirnos cual es el camino. Analizamos y vemos que la mayor cantidad de las muertes se deben a embarazos prematuros. Las causas son muy variadas, son muchas, y muchas tiene que ver con los estilos de vida, con la alimentación, con el trabajo, con la violencia, con los consumos de cigarrilos, de drogas ilícitas”.
-¿La tasa de mortalidad infantil también es relativa por la poca cantidad de población? -le consultó El Diario.
-No es un dato relativo, porque es producto de todo un trabajo. Qe nosotros podamos llegar a tener diez caso menos, cinco casos menos, en valores absolutos representa poco en relación con todo el país. Pero para nosotros vale la pena el esfuerzo en la aplicaiocn de todos los programas necesarios para dismiuir en cuanto sea.
Siempre es un indicador fiable de que vamos bien o vamos mal. Siempre es un indicador que dice cual es el camino. Si yo estoy viendo que la mayoría de los niños que fallece esta relación con su peso al nacer y ese peso al nacer no está relacionado con desnutrición sino con la edad del embarazo, mi problema son los partos prematuros.
Entonces yo apunto a programas que cuiden a la embarazada.
Esa es la realidad que tenemos hoy. Aunque siempre hay algun caso de meningitis, de malformaciones.
La mortalidad infantil tiene mucho que ver también con que la comunidad se apropie de esta ventaja. Por ejemplo, hacer una consulta antes de la concepción, el prepararse para tener el hijo. Entonces evitaríamos una cantidad importante de malformaciones. Tomando el ácido fólico tres meses antes de quedar embarazada, se previenen malformaciones.
Y haciéndose todo el chequeo de serologías, se previene contagio de enfermedades de transmisión sexual. Hoy podemos casi garantizarle a una mujer que tiene HIV que su hijo va a ser sano si lo detectamos antes y cumplimentamos una serie de tratamientos. Hemos acompañado a una pareja HIV positivo que quería tener un hijo, seleccionando el momento ideal para buscar el embarazo cuando los valores de virus son muy bajos, y haciendo un seguimiento y la medicación correcta para ese embarazo.
Comentá la nota