Tras el impasse de varios días que sucedió al alejamiento del secretario de Gobierno municipal, Ricardo Male, en las últimas horas se confirmó una nueva baja en las filas del gabinete local. Ahora, la que dejó su cargo fue la directora de Emergencias Psicosociales, Isabel Arata.
La salida de la directora de Emergencias Psicosociales se confirmó ayer. Según pudo saber El Diario, le fue comunicada a la funcionaria por la directora de Personal, Paola Carbone. Pero la decisión había sido tomada poco antes por el propio Zúccaro, quien viene analizando desde hace varias semanas las renuncias que él mismo pidió a todo su gabinete tras hacer público su enojo por el masivo faltazo de funcionarios al acto por el Bicentenario de la Bandera, el 27 de febrero último.
El despido de la funcionaria se dio en el medio de un escenario particular, justo cuando el área de Emergencias Psicosociales que conducía intervenía en el caso de una nena de 12 años embarazada de 6 meses tras haber sido abusada por su hermano. El hecho, que tomó trascendencia pública, puso a Arata en los medios locales durante los últimos días.
Zona caliente
Arata no integra el equipo de los funcionarios que pueden calificarse como zuccaristas de la primera hora, aunque desde el 2003 hasta ayer se desempeñó al frente de diversas áreas. Fue directora de Atención Primaria y hasta estuvo al frente del centro de Rehabilitación Pilares de Esperanza, uno de los blasones de la gestión Zúccaro.
En los últimos tiempos le tocó conducir un área caliente, desde la que debió intervenir en situaciones límite, principalmente derivadas de situaciones de violencia intrafamiliar. Aunque operativamente dependía de la secretaría de Desarrollo Humano, su dirección tenía interrelación con diversas áreas, desde Prevención ciudadana hasta Salud.
Hasta ayer, se desconocía si el equipo que coordinaba la desplazada funcionaria seguirá trabajando o, como en el caso de la secretaría de Gobierno, se disolverá tras la renuncia de su titular.
Más cambios
La noticia de la salida compulsiva de Arata corrió rápido entre el resto de los funcionarios. De hecho, hace tiempo que buena parte del gabinete está en vilo a la espera de que Zúccaro decida qué hacer con la pila de renuncias firmadas, a las que sólo les falta el decreto de aceptación para hacerse efectivas.
Dentro del núcleo del Municipio malician que la salida de Arata no será la última. Y por el momento, Zúccaro apuesta a mantener esa espada de Damocles pendiente sobre la cabeza de cada funcionario.
En sus últimas declaraciones públicas sobre el tema, el intendente había admitido percibir cierto desgaste que él mismo definió con el término “municipalización”: “se tranquilizan, van a un ritmo menor que el intendente en lo que la gente va demandando”. Quién será el próximo es la gran pregunta que hoy se hacen muchos en Rivadavia 660. La respuesta, sin embargo, está en un solo despacho del primer piso.
Ambulancias
La diputada nacional por el Pro Silvia Majdalani, envió una nota a todos los concejales de Pilar solicitando informes sobre la licitación del servicio de ambulancias, votada la semana pasada.
El servicio costará 9,5 millones de pesos por la contratación de 9 unidades con médico y chofer para prestar servicio en todo el distrito las 24 horas.


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