WASHINGTON.- Un día después de que este país perdiera por primera vez en siete décadas su máxima nota de confiabilidad crediticia, tanto la Casa Blanca como los líderes demócratas y republicanos se trenzaron en una nueva puja política, de corte similar a la que causó el castigo. Esto es: cargar a otro la responsabilidad de lo ocurrido.
"Esta degradación es la principal última consecuencia del gasto desenfrenado", disparó el dirigente republicano John Boehner, mientras los más radicales de su partido pedían ya mismo la cabeza del secretario del Tesoro, Timothy Geithner.
Sin pausa, los demócratas contraatacaron. "Nos han castigado porque ellos no fueron capaces de negociar de buena fe", reprochó el senador Chris Coons.
Estrategoas del partido buscaban, en tanto, que la culpa se radicalizara contra la alianza entre republicanos y el movimiento conservador Tea Party, que fue el que instaló el discurso del recorte del gasto en la feroz batalla política que vivió este país en las últimas semanas.
"Es como si estuviéramos viendo más de la misma crisis que nos trajo a esta situación", lamentaba ayer Charles Mc Mullan, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Michigan.
"Ojalá pronto se imponga una reflexión severa y los dos partidos sean capaces de dar una señal de unidad frente a los problemas del país", añadió el académico.
Tal las primeras reacciones a la decisión de la agencia calificadora Standard & Poor's (S&P) de bajar la nota de deuda norteamericana de "AAA" a "AA+", ante señales de desconfianza por el "descontrol de la deuda pública", el pesado déficit presupuestario y la "incierta" respuesta política a todo ello.
En las primeras horas que siguieron al histórico castigo, Barack Obama permaneció fuera de Washington, en la residencia de Camp David. "Allí está siendo informado de la situación", dijeron fuentes del gobierno.
Grabado con anterioridad a que se conociera el anuncio de S&P, el habitual mensaje presidencial de los sábados nada dijo de lo ocurrido e hizo hincapié, más bien, en la creación de empleo. "Todo irá mejor", habían sido, anteayer a la tarde, las últimas expresiones de Obama antes de que, en las primeras horas de la noche, trascendiera la mala noticia.
Ante el silencio presidencial, la primera reacción de la Casa Blanca fue descalificar el rigor del informe. "Hay un error de, por lo menos, dos billones de dólares en sus cálculos", indicaron fuentes del Departamento del Tesoro. "Ya se sabe qué pensar de un informe con semejante error", añadió el comentario.
La primera reacción formal de la sede de gobierno llegó en la mañana de ayer, con un comunicado en el que cuestionó "lo extremadamente largas" que fueron las tratativas entre demócratas y republicanos para aumentar el tope legal de deuda y así evitar la cesación de pagos.
Puja insoluble
El informe de S&P destacó la puja insoluble entre la pretensión de los demócratas de preservar el gasto en protección social y los republicanos, firmes en su rechazo a cualquier alza de impuestos. "La crítica [de la agencia] a la vida política disfuncional de este país y a su incapacidad para llegar a un compromiso fiscal es bastante sensata", sintetizó Jared Berstein, ex miembro del equipo económico del ex presidente Bill Clinton.
La deuda norteamericana es de 14,3 billones de dólares y supera su producto bruto. El fin de semana pasado, un acuerdo de última hora en el Congreso permitió que el país evitara la suspensión de pagos al subir el tope legal de deuda.
RATINGS Y DEUDAS
AAA
La máxima nota. La tienen 13 países, entre ellos Canadá, Suiza, Suecia, Noruega, Finlandia, Hong Kong, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Australia.
AA+
La segunda calificación. Tras la histórica degradación de S&P, ahora EE.UU. comparte nota con Bélgica y Nueva Zelanda
A+
Chile, el mejor de la región. Le siguen Brasil y Colombia (BBB-), Uruguay (BB+) y Venezuela (BB-); atrás, la Argentina y Paraguay (B)
* Japón. Es el país con la deuda pública más pesada respecto a su PBI: 225,8%; este año, China lo relegó al tercer puesto entre las mayores economías mundiales
* Grecia. Tiene la deuda más alta de Europa (cerca del 150% de su PBI); su crisis amenaza con extenderse a otros países de la eurozona, como Italia y España
* Italia. Agobiado por su deuda (supera el 120%), el gobierno de Berlusconi tuvo que lanzar un plan de austeridad por 48.000 millones; el BCE sigue dividido sobre si comprar bonos italianos
* Estados Unidos. Inmerso en una profunda crisis, esta semana el Departamento del Tesoro reveló que la deuda norteamericana aumentó a US$ 14,58 billones y superó al PBI del año pasado (US$ 14,52 billones)


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