Baile de despedida

Baile de despedida
Peñarol aplastó a Lanús en el cierre de la primera fase. Con una gran tarea integral y la actitud al 200%, el tricampeón borró de la cancha a uno de los candidatos a robarle la corona
La marcha de Peñarol no se detiene. Y a su paso, el tricampeón arrolla con todo lo que se le pone enfrente. Sean equipos débiles o fuertes, el “Milrayitas” impone condiciones y respeto. En la Liga Nacional o en la Sudamericana. Y gana. Salvo los dos primeros partidos, siempre gana. Suma triunfos, crece en el juego y en la confianza. El plantel de Sergio Hernández se va sintiendo invencible y eso es peligroso para los rivales.

Anoche, en el Polideportivo Islas Malvinas, por la 14° y última fecha de la primera fase, aplastó a Lanús por 84 a 65. La figura fue Facundo Campazzo, quien sumó 17 puntos, 9 asistencias, 6 recuperos, 3 rebotes y 6 faltas recibidas para un 35 de valoración. Además, lo acompañaron bien Leonardo Gutiérrez, Martín Leiva y David Teague.

De ida y vuelta e impreciso fue el comienzo. Entonces, en 5 minutos, el “Milrayitas” ganaba 10 a 6. Ese “correr y tirar” favoreció al local porque estuvo bien en defensa.

Después del minuto de Santander, el nivel de ambos mejoró y hubo más gol. Entonces la recta final se hizo más entretenida y allí pudo despegarse Peñarol, porque siguió con la intensidad y coordinación en su aro (provocó 9 pérdidas, 5 de las cuales fueron de Battle) y en ofensiva creció. Entraron un par de triples de Gutiérrez, otro de Campazzo, y la luz se hizo de 9 a falta de 2´ (21-12). Aunque un 4 a 0 del desprolijo y maniatado Lanús, emparejó el marcador al sonar la chicharra (21-16).

Pero el espejismo duró poco. En un ratito, el local clavó un 8 a 0 para distanciarse 29 a 16 y obligar a Santander a parar rápidamente el reloj del segundo cuarto. Hubo puntos de Mata, Leiva y Teague, bajo el ritmo impuesto por la conducción de Campazzo.

Y a pesar de la zona defensiva impuesta por Lanús, Peñarol lo siguió lastimando para sacarle 17 (33 a 16 en 4´). Pero además de las diferencias en el juego, hubo ventajas para el “Milrayitas” en la actitud, que se reflejaron en la obtención de varios rebotes ofensivos.

Tan alto fue el nivel, que los primeros cambios llegaron con un cuarto y medio transcurrido, cuando entraron Ibarra, Terrell y Rasio. Obviamente, la estructura no se resintió y a pesar del 2/9 en triples del segundo segmento, el tricampeón sacó 20 (40 a 20). En defensa trabajó para dejar que resolviera Martina (poco acostumbrado al protagonismo, lanzó 2-7 en dobles). Y en ataque, hubo dos triples de Mata, 6 puntos de Leiva, que además dominó a Battle; y tres asistencias más de Campazzo, que alimentó a varios.

Con esos argumentos, el elenco de Hernández tuvo 10 minutos de alto vuelo, en los que ganó 22 a 9 para alejarse 43 a 25.

Mc Farlan arrancó activo el tercer cuarto y logró arrimar levemente a su equipo (46 a 32), pero Peñarol lo frenó con un 9 a 0, en los que hubo un triple de Gutiérrez, seguido por una linda jugada ofensiva con un pase entre las piernas de Campazzo y una asistencia de Leo para Teague que definió de zurda (55-32 restando 5´).

Lanús no tuvo más que ofrecer, Santander puso los pibes y el “Milrayitas” siguió divirtiéndose hasta alejarse por 30 puntos al finalizar el tercer cuarto (71 a 41).

El último, sólo transcurrió. Y sirvió para que Peñarol saque la máxima de 31 en dos ocasiones al inicio (72-41 y 75-44), para que ingresaran los pibes y para que Lanús, con su vergüenza a cuestas, metiera algunos puntos “basura” que no borraron su mala actuación ni la sobresaliente del rival.

CAMPAZZO DOLORIDO

En el último cuarto y con el partido definido, Facundo Campazzo recibió un golpe en su hombro izquierdo y se fue con mucho dolor al banco de suplentes, donde fue atendido durante varios minutos. Habrá que esperar para conocer si el base no tiene nada serio de cara al viernes.

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