En la provincia de Buenos Aires hay registradas unas 140.000 piscinas. Y sin registrar otras 24.500, de acuerdo a lo que detectó ARBA, la agencia de recaudación bonaerense, a través de fotos satelitales.
Según la legislación vigente, los contribuyentes deben declarar ante el fisco los “espejos de agua” que superen los 15 metros cuadrados y reúnan determinadas características en su construcción.
Las 24.500 piletas sin declarar corresponden a más de 780 mil metros cuadrados que no figuran en ningún registro, según el titular de ARBA, Martin Bella quien asegura que la incorporación de las “piletas fantasmas” al catastro provincial significaría un incremento estimado de $200 millones en las bases imponibles que se toman para calcular el impuesto inmobiliario.
También perjudica a los Municipios donde están emplazadas esas construcciones, ya que la tasa que cobran las distintas localidades se calcula en base a la valuación fiscal de los inmuebles.
Para detectar esas construcciones no declaradas, ARBA trabajó con información que le proveen 15 satélites en órbita y un equipo de profesionales que van de agrimensores, ingenieros hasta topógrafos que interpretan esas imágenes y posteriormente realizan las inspecciones en el territorio.
De acuerdo a la Ley de Catastro provincial, los propietarios de los inmuebles están obligados a denunciar cualquier modificación que se introduzca en las parcelas de su propiedad.
Deben presentar una Declaración Jurada de Avalúo y presentarla en el Centro de Atención del organismo más próximo o en la página www.arba.gov.ar.
Las piletas que deben declararse son:
- Las que tienen más de 15 metros cuadrados de espejo de agua
- De hormigón armado con revestimiento de azulejos o plaquitas vítreas, veredas de mosaicos o lajas, con trampolín y con equipo de bombeo; en mampostería: piso de hormigón con revestimiento alisado con equipo de bombeo o de fibra de vidrio con equipo de bombeo.
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