Bachelet acude al Ejército para frenar saqueos

La presidenta de Chile lanzó un plan de ayuda a los damnificados y Piñera prometió liderar la reconstrucción. Pueblos costeros desaparecieron del mapa por las olas
El gobierno de Chile envió unos 10.000 soldados a las regiones más afectadas por el potente sismo que azotó la madrugada del sábado al país, intentando contener los saqueos de negocios y supermercados que se registraron durante toda la jornada de ayer.

La cifra de muertos causados por el terremoto de magnitud 8,8 en la escala de Ritcher llegaba anoche a 711, aunque el número iba en aumento a medida que llegaban los reportes desde pueblos que fueron demolidos o borrados del mapa por las olas.

"Estamos ante un desastre sin parangón. Hay un número todavía yo diría creciente de personas desaparecidas", dijo la presidenta Michelle Bachelet en un mensaje transmitido por cadena nacional, en el cual anunció un plan de emergencia para ayudar a los dos millones de damnificados por el terremoto. Además, la mandataria declaró zona en "estado de catástrofe" a las regiones del Maule y el Bío Bío, las más afectadas, en las que se decretó además el toque de queda, mientras rescatistas con picos, palas y perros sabuesos buscan sobrevivientes entre los escombros.

Bachelet dijo que es "el quinto terremoto más grande en la historia humana" e instó a toda la comunidad, civiles y militares, a ingenieros y arquitectos, entre otros, a colaborar en las tareas de reconstrucción.

El clima de inseguridad fue muy marcado en Concepción (región de Bío-Bío), la segunda ciudad del más poblada del país con 670.000 habitantes y la más afectada por el sismo. Después de más de 30 horas sin luz, agua ni alimentos muchos vecinos de esa ciudad, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, se lanzaron a la calle en busca de suministros.

"Yo busco comida, amigo, comida para mis hijos", dijo un hombre identificado como Pedro. Hombres, mujeres, ancianos y niños corrían de los supermercados cargando leche, carne y otros alimentos, aunque también se vieron algunos con televisores plasma y hasta con lavarropas.

La ciudad seguía anoche sin agua ni electricidad mientras las Fuerzas Armadas se apostaban en las entradas de supermercados y negocios para frenar la ola de saqueos e intentar llevar el orden.

Promesa de Piñera

El presidente electo, Sebastián Piñera, se reunió con Bachelet para evaluar la situación y prometió adecuar su programa de gobierno para liderar la reconstrucción, que, estima, tendrá un costo de u$s 30.000 millones, lo que representa el 15% del PIB. Antes, y tras recorrer las zonas más afectadas, se permitió una crítica a la mandataria saliente, al reclamarle que ponga fin a los ‘vandalismos‘.

Santiago, menos castigada que otras ciudades, regresó ayer paulatinamente a la normalidad y los aeropuertos retomaban sus operaciones.

Error fatal

En las costas, las olas gigantes que ocasionó el sismo arrasaron con varias localidades chilenas, como Constitución, donde funcionarios temían más de un centenar de desaparecidos pero TVN calculaba 350 muertos sólo en esa localidad. El gobierno dijo que una oficina de la Armada chilena, encargada de alertar de posibles tsunamis, cometió un error de diagnóstico y no alertó a tiempo sobre un maremoto que arrasó con decenas de poblados costeros.

Los tsunamis también atravesaron el Pacífico y obligaron a evacuar pueblos costeros en Japón, donde al final las olas no superaron los 10 centímetros.

En tanto la estatal Codelco, el mayor productor de cobre del planeta, reanudaba ayer las extracciones de cobre en sus minas, suspendidas temporalmente por falta de luz.

Hillary Clinton llega mañana

Varios países siguieron ayer ofreciendo ayuda al gobierno chileno, que por ahora no ha requerido un pedido formal. Por su parte, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó que pese al sismo mantiene su plan de viajar a Chile mañana para reunirse con Bachelet y también con Piñera.

Al cierre de esta edición, muchos chilenos se preparaban para pasar otra noche a la intemperie por temor a las réplicas, que ayer siguieron estremeciendo el centro y sur del país.

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