Este concepto fue vertido por el integrante de unas de las familias que están ocupando desde hace un tiempo el lote comprendido por las calles Misiones, Rauch, España y Santa Cruz. Asimismo, hizo hincapié en que “el que está viviendo acá hoy en día es por necesidad”. También destacó la colaboración recibida de parte de los vecinos de la zona luego de la última inundación. “Queremos comprar el terreno en cuotas, eso lo dijimos de entrada. Pero nunca se nos escuchó, por eso no hubo respuestas de ningún tipo”, expresó.
El vecino destacó que “muchos me hicieron hablar a mí y después dijeron que se iban hasta que baje el agua de la inundación, pero no volvieron más. Entonces, yo quedo como un mentiroso. Por eso me abro de todo. Me gusta decir las cosas y que después sean como digo, no me gusta andar cambiando”.
“Queremos ver si desde la Comuna se puede tomar algún tipo de intervención. Por ejemplo, en otras ciudades se compraron los lotes y la gente los fue pagando en cuotas al Municipio”, señaló Acevedo.
Por otro lado, Acevedo contó que el jueves pasado, “por pedido del abogado de la familia propietaria del terreno, se acercó al lugar un escribano para hacer una medida cautelar. Es para que no se siga agregando familias. De todos modos, ya está. Dentro de dos o tres meses van a venir a hacer otra revisión”.
“A mi modo de ver, el que se viene a vivir acá lo hace por necesidad, porque no puede pagar un alquiler. Después, los otros no sé. Que se manejen ellos. Acá lo que había que hacer era hablar, pero fue lo que menos se hizo”, destacó.
Al referirse a la relación que mantienen con los vecinos del barrio en el cual se encuentra el terreno, el hombre subrayó que “se acercan constantemente, han colaborado muchísimo. El apoyo fue constante después de la segunda inundación. La verdad que nos impresionó. Nos trajeron muchísimas cosas. Pero todo de parte de los vecinos; el Municipio nada. Solamente comestibles, una vez, y porque los consiguieron Maio, la dueña del Jardín Maternal, y la concejal Cristina Croharé”.
Leandro David Acevedo, integrante de una de las familias que están ocupando desde hace un tiempo un terreno del barrio Urioste, remarcó que “el que está viviendo acá hoy en día es por necesidad”.
“Los azuleños ya saben que clase de gente somos, de trabajo. En el barrio más todavía, porque fui a la Escuela 22, así que me conocen de chico”, mencionó.
A su vez, Acevedo remarcó que “voy a seguir acá, no sé hasta cuándo. Lo que queremos es ver si desde la Comuna se puede tomar algún tipo de intervención. Por ejemplo, en otras ciudades se compraron los lotes y la gente los fue pagando en cuotas al Municipio”.
“Nosotros queremos comprar el terreno en cuotas, eso lo dijimos de entrada. Pero nunca se nos escuchó, por eso no hubo respuestas de ningún tipo”, agregó.
Más adelante, Acevedo enfatizó en que “el que está viviendo acá es por necesidad. Problemas económicos hay en todos lados, y más de vivienda”. También indicó que “me gustaría que se actualice el listado en el que figura la gente con necesidad de viviendas, ya que el que está es de 2005. Ahora, desde el Concejo Deliberante están buscando tratar ese tema”.
“Creo que si no hubiese sucedido esto, la situación se hubiese dado por grupitos en diferentes lugares. Esto no es nuevo. Lo que sí es novedoso es que una manzana completa sea tomada por una determinada cantidad de familias”, expresó.
Finalmente, Acevedo hizo hincapié en que “en Azul existe una gran necesidad de viviendas. Eso no es nuevo, como tampoco lo es la toma de terrenos privados. Así el dueño del lugar esté vivo, nunca se hizo cargo de los impuestos y que no quiera saber nada con lo que ocurre. La gente se olvida, pero que se fijen. Es una realidad, y esto les molesta más porque justo el dueño es un empleado municipal; encima es el contador. La verdad es que nos han dejado más solos que al principio”.
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