AZUL SE ENCAMINA A LA NORMALIDAD

AZUL SE ENCAMINA A LA NORMALIDAD
Ayer la ciudad casi no presentaba anegamientos en el casco urbano. Solamente los sectores que tradicionalmente están más comprometidos cuando ocurre este tipo de fenómenos, mantenían algunos "bolsones" de agua.
La situación de emergencia causada por la inundación del viernes, ayer parecía haber llegado a su fin con la retirada del agua y la vuelta del Arroyo Azul a su cauce en su recorrido por el radio urbano, lo que sumado al continuo descenso del nivel de sus aguas y las de sus tributarios y al mejoramiento de las condiciones climáticas (que permitieron la limpieza de los hogares "visitados" por la inundación), volvieron a dibujar una sonrisa en el rostro de los azuleños.

El último informe suministrado por el Municipio, a las 21 de ayer, hacía saber que continuaba la bajante generalizada y que, con referencia al nivel del arroyo en el Seminario, se observó una altura de 4.30, lo que significaba una bajante de 1,24 metros con respecto a la mayor altura medida en la crecida.

Ayer por la tarde, la ciudad casi no presentaba anegamientos en el casco urbano, solamente en los sectores que tradicionalmente terminan más comprometidos cuando ocurre este tipo de fenómenos.

También se informó que continuaba el ingreso de agua desde la Ruta 3 en los lugares habituales, llegando al arroyo por canales, bajos y cunetas. El avance del agua por esta circunstancia provocó inconvenientes a la altura de la Avenida Urioste, desde la ruta hasta la Avenida Bidegain y por ésta con rumbo Sur.

----

Barajar y dar de nuevo

----

Ahora será el tiempo de reflexionar sobre las causas de este fenómeno y tratar de solucionarlas entre todos, sin buscar el mezquino y efímero rédito político a costa del sufrimiento de la comunidad. Es de esperar que todos los involucrados se pongan la camiseta de Azul: de un lado, que se cumplan las promesas y que las mismas no se transformen en declaraciones de circunstancia ante la emergencia, y del otro, que no se apele a chicanas y golpes bajos por el simple hecho de criticar o simulando no desear ningún efecto político. Cada acción encierra una consecuencia política, y lo político no siempre alude a lo partidario. Al pueblo de Azul le pidieron militancia, y el pueblo de Azul debe militar en pos de cada obra fundamental.

Cada uno debe ponerse el sayo que mejor le quepa y todos trabajar para que este mal rato que debimos vivir los azuleños por tercera vez en tres meses y por segunda en una semana, no vuelva a repetirse.

Comentá la nota