El radicalismo se valió de un video que muestra a los camiones de Desarrollo Social con electrodomésticos en Alvear para repetir su denuncia de compra de votos contra el oficialismo. El Gobierno provincial se despega y la Nación insiste en que ocurre hace años.
Desde el Gobierno provincial se insiste en que no tienen vinculación alguna con el transporte y la coordinadora local de la cartera nacional, Marcela Ilacqua, insiste en las explicaciones que dio la semana pasada, cuando vecinos del barrio Los Peregrinos de Godoy Cruz cortaron el Acceso Sur para reclamar el cobro de lo prometido para ir a votar el 14 de agosto. Tanto el Ejecutivo local como la mencionada funcionaria del gobierno de Cristina Fernández niegan cualquier intención electoralista.
Campaña dura la que se vive. Cruces entre protagonistas que no se refieren sólo a falencias de gestión, como la vivienda o la inseguridad. El clima se enrarece con el fantasma de la compra de votos con recursos del Estado nacional. Con esta sospecha como telón de fondo, ayer se libró una batalla en la Legislatura provincial.
El nuevo capítulo de la novela tiene como escenario el Club del Banco Nación de General Alvear. Un amplio espacio verde, con calles internas de tierra y alta arboleda. El 24 de agosto a las 14.30 un testigo involuntario se encontró con varios camiones estacionados, algunos con la carpa abierta. Sacó su celular e inició una discreta filmación.
Mientras filma, relata lo que observa en los camiones. Cocinas hogareñas, camas y cuchetas, ventanas de aluminio es lo que describe y son los elementos que pueden verse en la filmación. Luego, en privado, el testigo cuenta que los camiones llegaron, descargaron y salieron del club a repartir por los alrededores. Asegura que en la zona hay barrios de clase media. Nada del reparto se ve en la filmación.
Hasta acá la historia que llega desde el sur provincial y encaja con las piezas que han tomado estado público hasta ahora. Los camiones existen, se conoce un lugar de guarda de algunos de ellos (el campamento La Gloria de Vialidad nacional) y ninguna de las voces oficiales que responden a la requisitoria periodística niega esta parte de la historia. Lo único que se niega desde el justicialismo es la compra de votos que denuncia el radicalismo.
El ministro de Gobierno mendocino, Félix González, señala que "entiendo que los radicales usen esto políticamente. Pero esos camiones vienen desde la Nación y se ha elegido ese mecanismo justamente para evitar a los punteros. Incluso se han generado discusiones con los dirigentes territoriales por la metodología elegida, porque no hay contacto con ellos".
Luego, González señala que el clientelismo no garantiza victorias electorales y reflota una frase ochentosa del Partido Humanista, para significar que no se puede comprar la voluntad popular: "Mientras no haya cámaras, en el cuarto oscuro los cerdos no te ven".
La coordinadora local del Ministerio de Desarrollo Social dice que no tiene nada que agregar a las explicaciones que dio el jueves de la semana pasada.
Es decir, sigue sosteniendo que esta metodología lleva años, que responde a estrategias de la cartera que conduce Alicia Kirchner para llevar adelante diversos programas sociales vigentes, como apoyar a microemprendimientos familiares y entidades intermedias. Además, sostiene que esta ayuda está perfectamente documentada, con beneficiarios que han sido relevados previamente con encuestas y que no se entrega nada sin presentación del DNI.
El jueves pasado, cuando Ilacqua daba estas explicaciones, se desató la historia con los camiones estacionados en el predio de Vialidad nacional ubicado en la esquina noreste de Rawson y Acceso Sur, en el límite norte del barrio La Gloria, en Godoy Cruz. Al caer la tarde, vecinos del vecino barrio Los Peregrinos, que está detrás del campamento de Vialidad, cortaron la ruta y reclamaron lo prometido por colaborar en la campaña de las primarias.
En ese momento, Ilacqua dio estas explicaciones y el titular de OSEP y candidato a intendente de Godoy Cruz, Marcelo Costa, denunciaba al actual jefe comunal, el radical Alfredo Cornejo, de haber armado una operación para desacreditar a él mismo y al PJ.
Así empezó la historia que continuó el lunes, con la foto de un camión que merodeaba el barrio San Pedro, de San Martín. Esa vez fue Luis Petri, aspirante radical a conducir esa comuna, quien volvía a instalar la sospecha de la compra de votos.





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