Ayuda a los familiares de personas con Alzheimer

La Asociación de Lucha contra el Mal de Alzheimer (ALMA) Inicia el, viernes 4 de noviembre, a las 10.00, un Grupo de Apoyo a Familiares. La actividad tendrá lugar en el Hospital San Felipe (Aula 3, Escuela de Enfermería). El Norte dialogó con María del Carmen Bonavide de Bande, referente de ALMA San Nicolás
Este grupo es sólo para familiares de personas afectadas por la Enfermedad de Alzheimer. Las reuniones serán una vez por mes y tendrán una duración de 90 minutos. El Norte dialogó con María del Carmen Bonavide de Bande, referente de ALMA San Nicolás: “Las charlas son para familiares. Se conforma un grupo de apoyo donde se da un tema en el que las personas hablan sobre sus experiencias con esta enfermedad. Tenemos una psicologa y una psicopedagoga. En San Nicolás no había nadie que tratara esta problematica. Con la comision asesora de politica sobre discapacidad, durante todo este año estuvimos haciendo unas charlas que dabamos en la vieja escuela Normal, en el Centro cultural. A raiz de estas charlas se detecta la necesidad de contar con un grupo de apoyo para estos familiares. De esa necesidad detectada es que tratamos de cubrirla. En lo que nosotros vamos a inciar este viernes se van dando charlas y a medida de que surgen los temas, nosotros no tenemos temas preestablecidos, se ven las dificultades, que son generalmente problemas de conducta, de negativa, etc. Es decir, a medida de que surge cada tema es que se dan las orientaciones. Por ejemplo cuando nos cuentan que un paciente se niega a hacer los tratamientos lo que se le aconseja a los familiares es de no contrariarlos porque produce que la persona se cierre más, se enoje y realmente se vaya rompiendo más el vinculo. Hay que ayudar a darle contención al familiar y nosotros lo que hacemos es brindarle estrategias para superar el momento. Tengamos en cuenta de que esto implica un desgaste emocional muy alto para el cuidador porque de pronto está viendo sufrir a un ser querido pero también sufre por su perdida de libertad ya que cada vez se va quedando más solo, porque a pesar de que a veces son varios hijos el problema recae sobre uno que vive en la casa y es realmente muy agotador. Otro tema es el desconocimiento de la enfermedad. Hay gente que me dice que el paciente “se hace, le toma el pelo” y no es que se este burlando sino que la persona está pasando por esa situación y hay un desconocimiento. No se debe tomar a la ligera cuando se presentan estos sintomas. Las charlas son para personas que están con el problema en si y a traves de un material grafico que tengo de un congreso que estuve en España, el familiar puede ver de que manera tratarlo, conocer cuales son los sintomas, cuales son las etapas, lo que muy importante.”

Los interesados en obtener mayor información, pueden contactar con María del Carmen Bonavide de Bande, referente de ALMA San Nicolás, llamando telefónicamente al 421384, o pueden concurrir este viernes al primer encuentro

El Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer (EA), también denominada mal de Alzheimer, o demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA) o simplemente alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración media aproximada después del diagnóstico de 10 años, aunque esto puede variar en proporción directa con la severidad de la enfermedad al momento del diagnóstico.

La EA es la forma más común de demencia, es incurable y terminal, que aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad. Los síntomas de la enfermedad como una entidad nosológica definida fue identificada por Emil Kraepelin, mientras que la neuropatología característica fue observada por primera vez por Alois Alzheimer en 1906. Así pues, el descubrimiento de la enfermedad fue obra de ambos psiquiatras, que trabajaban en el mismo laboratorio. Sin embargo, dada la gran importancia que Kraepelin daba a encontrar la base neuropatológica de los desórdenes psiquiátricos, decidió nombrar la enfermedad alzheimer en honor a su compañero.

Por lo general, el síntoma inicial es la inhabilidad de adquirir nuevas memorias, pero suele confundirse con actitudes relacionadas con la vejez o al estrés. Ante la sospecha de EA, el diagnóstico se realiza con evaluaciones de conducta y cognitivas, así como neuroimágenes, de estar disponibles. A medida que progresa la enfermedad, aparecen confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos del paciente declinan. Gradualmente se pierden las funciones biológicas que finalmente conllevan a la muerte. El pronóstico para cada individuo es difícil de determinar. El promedio general es de 7 años, menos del 3% de los pacientes viven por más de 14 años después del diagnóstico.

La causa de la EA permanece desconocida. Las investigaciones suelen asociar la enfermedad a la aparición de placas seniles y ovillos neurofibrilares. Los tratamientos actuales ofrecen moderados beneficios sintomáticos, pero no hay tratamiento que retarde o detenga el progreso de la enfermedad. Para la prevención de la EA, se han sugerido un número variado de hábitos conductuales, pero no hay evidencias publicadas que destaquen los beneficios de esas recomendaciones, incluyendo estimulación mental y dieta balanceada. El papel que juega el cuidador del sujeto con EA es fundamental, aun cuando las presiones y demanda física de esos cuidados pueden llegar a ser una gran carga personal.

El día internacional del Alzheimer se celebra el 21 de septiembre, fecha elegida por la OMS y la Federación internacional de Alzheimer, en la cual se celebran en diversos países actividades para concienciar y ayudar a prevenir la enfermedad.

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