Aysam hizo un pozo en un barrio donde el agua es de mala calidad

La obra está en la plaza del 8 de Mayo y funciona desde setiembre del año pasado. El Instituto Nacional del Agua había recomendado no realizarla.
El agua subterránea que se puede obtener en la zona del barrio 8 de Mayo no es de buena calidad. Así lo asegura un informe del Instituto Nacional del Agua (INA) que fue descartado por el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y Aysam, que, en plena urgencia por la crisis hídrica, construyeron un pozo ubicado en la plaza de esa barriada de Las Heras.

El EPAS lo autorizó y Aysam se hizo cargo de la obra, que costó más de un millón de pesos y comenzó a funcionar en setiembre del 2011. La historia tiene varios antecedentes y protagonistas. Uno de ellos es la constructora Presidente, que avanza en su proyecto Palmares Valley en la zona del piedemonte que comparten Godoy Cruz y Las Heras.

Para dotar de agua a ese emprendimiento millonario de lujo, ubicado en el Corredor del Oeste, la entonces intervenida Obras Sanitarias Mendoza (OSM) le exigió a la empresa dos pozos. Diferentes normativas determinan que "la aparición de nuevas concesiones o ampliación de las existentes, de ninguna forma puede ni debe perjudicar a terceros, que no son otros que los usuarios actuales, a quienes se les presta el servicio en el presente y por cuyos derechos se debe velar".

En este caso entró en juego el principio que establece "primero en el tiempo, primero en el derecho", que, en otras palabras, significa que no se puede dejar sin agua a ninguna zona para derivar ese caudal a otra. Palmares Valley tomaría el líquido proveniente de la planta potabilizadora de Benegas y, para evitar inconvenientes en el abastecimiento del servicio en sectores de Las Heras y Guaymallén, OSM solicitó a la empresa de la familia Groisman la construcción de las perforaciones.

Una se realizó en el barrio 9 de Julio, de Guaymallén. Estuvo terminada en octubre del 2010 y beneficia a 1.300 viviendas del distrito Jesús Nazareno, con una producción de 3.600 metros cúbicos por día. La otra tenía que encararse en un terreno cedido en comodato por la Municipalidad de Las Heras en la plaza del barrio 8 de Mayo. Pero el 20 de noviembre del 2009, el EPAS, a través de la resolución 148, solicitó que la obra se realizara en otro lugar, porque en esa zona era prácticamente imposible obtener agua de calidad para consumo humano.

El EPAS se basó en un informe hidrogeólico del INA de octubre del 2009 que expresó que "entre calles Maipú y Moyano, sitio donde se desea hacer una nueva perforación para dotación de agua de abastecimiento humano, no existen las condiciones más adecuadas en el espesor acuífero inspeccionado". El organismo nacional recomendó que "hacia el oeste de la ruta nacional 40 es poco probable poder alumbrar agua subterránea de calidad adecuada para abastecimiento humano".

En ese momento, OSM informó que realizaría estudios técnicos para brindar una solución alternativa a los inconvenientes de presión y continuidad de agua potable en la zona centro-este de Las Heras. Y se acordó con Presidente, que necesitaba acelerar las obras para obtener la factibilidad de agua para el loteo ubicado en el Corredor del Oeste, buscar otra ubicación para el segundo pozo, que finalmente se construyó en el barrio Higueritas de Guaymallén.

URGENCIA. Pero llegó la crisis hídrica y el Gobierno comenzó a buscar lugares para realizar perforaciones que ayudaran a paliar los problemas de suministro que se registran principalmente en el verano. En setiembre del 2009, Rolando Baldasso, actual ministro de Infraestructura, quien en esa época se preparaba para asumir como presidente de Aysam, anunció la construcción de un pozo en la plaza del barrio 8 de Mayo, de Las Heras.

Para la obra se había previsto una partida de 960 mil pesos, proveniente del Fondo Federal Solidario que se financia con las retenciones a la exportación de soja. Pese a las claras recomendaciones del INA, finalmente, la perforación se realizó pero con el financiamiento a través de un convenio entre el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y Aysam. Se terminó en setiembre del año pasado, costó 1.068.000 pesos, estuvo a cargo de la empresa Tecnicagua y produce diariamente 3.600 metros cúbicos.

"Beneficia a todo el sistema de distribución de la cuenta norte-este de Las Heras, pero la influencia directa se estima en 5.500 habitantes o 1.300 familias", se informó desde Aysam. Desde el EPAS, que no autorizó a Presidente a realizar la obra pero luego sí habilitó a Aysam, explicaron que los problemas en la zona "son sólo los parámetros estéticos del agua, que no afectan la salud", en referencia a posibles deficiencias en las propiedades del líquido (inodora, incolora e insípida). También afirmaron que el caudal que se obtiene de la perforación en el barrio lasherino se diluye con el que contiene el establecimiento potabilizador Alto Godoy, por lo que descartaron inconvenientes para el consumo humano.

PREOCUPACIÓN. "Parece que vamos hacia una etapa con ciudadanos de primera y de segunda categoría", ironizó el concejal lasherino Daniel López (Unidad Popular). El edil se quejó porque "a Palmares Valley llevan agua de excelente calidad y a otras zonas del departamento les llega agua de pozo que nadie sabe qué calidad tiene".

Por eso, López adelantó que solicitará al Ejecutivo municipal que informe sobre la calidad, cantidad y salubridad del líquido que se obtiene de la perforación en la plaza del barrio 8 de Mayo. "Me pregunto qué va a pasar cuando Palmares Valley esté terminado y habitado. La Municipalidad de Las Heras no debería otorgarle la habilitación hasta tanto no se determine de dónde van a sacar el agua", completó el concejal.

Comentá la nota