AySA y su antecesora privada Aguas Argentinas, a la que debió retirársele en el 2006 la concesión por sus graves incumplimientos contractuales, no obtuvieron ningún incremento de tarifas desde el 2001.
Tras la creación de la estatal AySA esa empresa recibió la directiva de focalizarse en la extensión de redes de agua y cloacas en áreas del conurbano que carecían de esos servicios esenciales.
Bajo su gestión estatal AySA en cinco años doto con agua potable a 1.600.000 habitantes y a otro millón con redes cloacales.
El titular de AySA, Carlos Ben, detalló que la tarea tuvo su punto de partida en la directiva oficial de considerar al saneamiento como una “política de Estado”, cuyos planes de obras insumieron hasta el presente fondos nacionales por un monto cercano a los $6.000 millones.
Ante la perspectiva de la eliminación de subsidios que reciben los usuarios de AySA porque sus tarifas no reflejan el costo económico de provisión de esas prestaciones esenciales, Ben advirtió que “la rentabilidad nunca será el objetivo esencial de esa empresa sino la provisión de servicios confiables a toda los habitantes radicados en su área de cobertura”.
La propia Aguas Argentinas había recibido su concesión con el cometido de dar 100% de cobertura a toda la población de los diecisiete partidos del conurbano ubicados en su área de servicios, lo que incumplió en forma evidente porque todavía hay 1 millón de personas sin agua potable y 3 millones sin redes cloacales.
Con un total de 2.200.000 casas de familia conectadas a sus redes, Ben estimó que cerca de 300.000 clientes residenciales necesitarán seguir amparados en un régimen de tarifa social.
Ante décadas de desinversión sanitaria y en favor de la preservación del medio ambiente, lo que se refleja crudamente en el deterioro ecológico los ríos y arroyos que atraviesan la Región Metropolitana como el Matanza-Riachuelo o el Reconquista, AySA encaró actualmente, con un grado de avance en sus obras civiles del 76%, la ampliación de la planta depuradora de líquidos cloacales de El Jagüel.
Esa instalación depuradora que hasta hoy atiende a 30.000 habitantes pasará a tratar los efluentes de hasta 185.000 habitantes de los partidos de Ezeiza y Esteban Echeverría, a los que se está en camino de dotar con cloacas.
Esa sola inversión adjudicada a Dycasa y IECSA insumirá una inversión de u$s40 millones y formará parte de un sistema de obras de infraestructura similares entre las que figuran la planta de pretratamiento de Berazategui y la ampliación del viejo Establecimiento Depurador Sudoeste.
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