Por Osvaldo PepeSe cumplen hoy 66 años de la gesta popular del 17 de octubre 1945, fecha fundacional del peronismo, movimiento aluvional, policlasista, intensamente transformador, que cambió para siempre la vida política de los argentinos. A tal punto que desde entonces sólo fue desalojado de la Casa Rosada por sangrientos golpes de Estado, proscripciones electorales o por experiencias circunstanciales y hasta breves del radicalismo y sus aliados.
Hay historiadores que sostienen, sin embargo, que el verdadero origen de la fuerza política creada por Perón fue el golpe de estado del 4 de junio de 1943 , que dio fin a la llamada década infame y que puso los cimientos de los cambios que consagrarían luego los dos primeros gobiernos peronistas, surgidos del voto ciudadano. Si el 17 de octubre la movilización popular rescató a Perón de la conjura de sus pares del Ejército, el 24 de febrero de 1946 lo encumbró en el poder con un aluvión de votos. Las dos fechas son una divisoria de aguas en el peronismo y acaso hayan marcado su destino posterior: una vertiente militarista, verticalista, abrigada desde el poder , construida desde arriba hacia abajo; y otra popular, cívica, surgida desde las bases trabajadoras, elaborada desde abajo hacia arriba.
Con la certeza de un próximo y rotundo triunfo en las urnas, el kirchnerismo, que se autoconsidera como “la etapa superadora del peronismo” , no tiene previstos actos oficiales para recordar la efemérides de su origen. Y si bien muchos de sus cuadros, siempre bien acomodados ante el viento del poder , lo consideran “el peronismo del siglo XXI” , el kirchnerismo no suele honrar al fundador de la fuerza política que le abrió las puertas del poder.
Es así que el proyecto de monumento a Juan Perón, impulsado por Antonio Cafiero desde los tiempos en que el peronismo era Menem , y buena parte del oficialismo actual lo aceptaba y bendecía , sigue cajoneado y perdido en el limbo de la burocracia gubernamental, como si no interesara.
En tanto, Evita es reivindicada con dos gigantografías en el edificio de Obras Públicas en la 9 de Julio y el mausoleo de Néstor Kirchner, con un estilo que evoca cierto espíritu imperial , está próximo a inaugurarse, a un año de su muerte. Como si el kirchnerismo quisiera tener un octubre propio.


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